El buen hábito del ahorro, desde niños

Enseñar el valor del dinero y generar hábitos de ahorro es algo que se debe inculcar desde la infancia, alrededor de los seis años de edad, pues de esta forma se incentiva a los niños a cuidar su bolsillo, aseguró la especialista en finanzas personales, Sofia Macías.

Y es que, es muy importante explicar el tema del dinero a los niños, pues "no se da en los árboles, ni mucho menos en cajeros o máquinas mágicas, sino que deben entender que éste se gana con trabajo y por ello deben comenzar a definir que el dinero no sale así de la nada, sino que viene a partir de una concepción de lo que verdaderamente es el trabajo" explicó.

En su opinión, es necesario explicarles a que se dedican mamá y papá y sepan de dónde proviene el dinero para tener casa u otras comodidades, y que comiencen a hablar sobre las actividades que les gustaría realizar cuando sean mayores.

La educación financiera en México debe traducirse como un nicho de oportunidades que podría modificar los hábitos actuales de la sociedad, pues las enseñanzas que los niños y niñas adquieren desde la infancia, se transforma en hábitos que mantendrán a futuro y repercutirán en las economías familiares y locales.

Macías asegura que mediante juegos o la explicación de conceptos, desde la infancia se pueden plantear estrategias del cómo manejar un presupuesto, escoger opciones de gasto y ahorro, así como elegir una actividad económica o incluso el emprendimiento.

"No se trata de solo de regalar juguetes en fechas especiales como Navidad o el 30 de abril, Día del Niño, sino de encontrar una forma de incentivar esta cultura que otorgue opciones y con ello enseñanzas para su futuro", refirió la autora del libro "Pequeño Cerdo Capitalista".

Dijo que si bien las habilidades de la actividad financiera básica van cambiando de acuerdo a las edades y sus habilidades según la edad, hablar de una educación financiera encamina hacia una perspectiva de futuro, es decir la capacidad de plantear necesidades, generar metas y los planes para realizarlo.

De igual forma, afirmó que conocer el valor del dinero y metas ahorro conforme los niños van creciendo, en un mediano plazo puede traducirse en el uso responsable del crédito, perspectivas de negocio o incluso temas como emprendimiento o inversiones.

Entre los seis y nueve años, explicó, los niños empiezan a entender el tema de las denominaciones de las monedas y el valor del dinero, es por ello que en este periodo se deben inculcar estrategias de cómo administrar sus mesadas o domingos, a fin de alcanzar una meta como la compra de un dulce o un juguete, por ejemplo.

señaló que en este aspecto tienen que establecerse metas alcanzables para que el niño no se frustre, pero "tampoco debemos ser barcos ya que esto influye en ese apetito para alcanzarlas".

Dijo que este tipo de aprendizaje ayuda a los menores y lejos de que les perjudique, les coadyuva a fomentar el uso de instrumentos de ahorro formales, conocer en qué consisten y así despertar su interés para que se acerque a estos y conozcan por experiencia personal la cultura financiera.

"La educación financiera o educación para emprendedores tiene un impacto en el desarrollo de los países porque de alguna forma pensamos en los emprendedores como algo abstracto, pero debemos entender que todos somos los empresarios y los agentes económicos de los países", indicó.

En este panorama, explicó que en la actualidad al menos el 60 por ciento de la población en Latinoamérica es menor a 35 años y que dentro de esta se incluye a los niños, adolescentes y adultos jóvenes, por ello, la educación y las habilidades empresariales que puedan tener estas van a definir el futuro de la región.