Luiz Bellini, el gran capitán brasileño en Suecia 1958

. A menos de dos meses de la inauguración de la Copa del Mundo Brasil 2014, el seleccionador del país anfitrión que aspira a ganar su sexto cetro mundial, Luiz Felipe Scolari, confirmó los nombres de al menos ocho de sus convocados, entre ellos quienes serán los cuatro capitanes del pentacampeón.

Thiago Silva (París Saint-Germain), David Luiz (Chelsea), Júlio César (Toronto Star) y Fred (Fluminense) fueron mencionados por "Felipao" como los seguros sucesores de grandes futbolistas que, en cinco anteriores versiones, alzaron el trofeo dorado que ha significado la supremacía balompédica universal.

Esos capitanes han sido Marcos Evangelista de Moraes "Cafú", en Corea-Japón 2002; Carlos Bledorn "Dunga", en Estados Unidos 1994; Carlos Alberto Torres, en México 1970; Mauro Ramos de Oliveira, en Chile 1962; y Luiz Hilderaldo Bellini, en Suecia 1958, de los cuales han fallecido los dos últimos.

Nacido en 1930, fallecido en 2002, Ramos jugó en el Santos, el Sao Paulo y, antes de su retiro, en el Toluca de México en 1967 y 1968, después de participar en las citas del orbe de 1954, 1958 y 1962, en el que heredó la capitanía de Bellini.

En el sexto campeonato del mundo celebrado en Chile, Brasil obtuvo victorias sobre México (2-0), España (2-1), Inglaterra (3-1), Chile (4-2) y Checoslovaquia (3-1), partidos en los que, en la zaga central con Zózimo Alves, Djalma y Nilton Santos como defensas laterales, Mauro Ramos solamente aceptó cinco goles.

Sin embargo, el más reconocido de ellos fue Luiz Bellini, fallecido el pasado 19 de marzo a los 84 años de edad, exjugador del Vasco da Gama y Sao Paulo, cuya escultura en la entrada principal del estadio de Maracaná, levantando la Copa Jules Rimet con ambas manos, homenajea a los bicampeones de Suecia y Chile.

Más allá de sus preferencias por el Vasco da Gama, el Flamengo, el Fluminense y el Botafogo, la afición de Río de Janeiro rinde pleitesía a ese durísimo y enérgico futbolista que defendió los colores verde y oro de Brasil en las Copas del Mundo de 1958, 1962 y 1966.

Bellini, nacido en Itapira, interior de Sao Paulo, el 21 de junio de 1930, fue el primer capitán encargado de levantar la estatuilla dorada con la que Brasil inició sus cinco reinados, convirtiéndose en leyenda a partir de un acontecimiento que estará para siempre en la memoria de la nación del futbol.

Fue el 28 de junio de 1958 en el estadio Rasunda -luego de un triunfo rotundo sobre Suecia por 5-2-, donde Luiz Bellini inmortalizó una estampa que luego fue repetida en cuatro torneos por Ramos, Torres, "Dunga" y "Cafú, enfocado esa tarde gris de Estocolmo por decenas de fotógrafos y camarógrafos, hace casi seis décadas.

Es el instante mismo en que, mirándola con júbilo y amor, alzó la estatuilla que hasta 1970 se llamó Jules Rimet, desde entonces propiedad de Brasil al ganarla en México como tricampeón, como años después lo haría Italia.

"Brasil perdió a un símbolo eterno de su futbol -dijo Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, al conocer el deceso del gran capitán de 1958-, porque él conquistó el corazón de cada uno de nosotros, al levantar los brazos con la Copa Jules Rimet en alto".

Los "torcedores" coincidieron con su mandataria en que, en un gesto repetido en cada uno de los campeonatos ganados, Luiz Bellini se transformó en un ícono de fuerza para los brasileños, que -enfatizó Dilma Rousseff- han de "superar todas las adversidades".

Luiz respondía al tipo de defensa central de la época, y sus argumentos, con el peso moral y el apoyo de "Didí" y Nilton Santos, obligaron al entrenador Vicente Feola a alinear a "Pelé" y "Garrincha" en la titularidad de la selección brasileña en los partidos de 1958 contra la Unión Soviética, el País de Gales, Francia y Suecia.

Impasable en los duelos con los delanteros más temibles de hace medio siglo, esa actitud severa de Bellini ante Feola hizo que surgiera el equipo definitivo que le dio a Brasil su primer cetro mundial, sanando en parte la herida del tristísimo "Maracanazo" de 1950.

Sin la elegancia ni la vocación ofensiva de Nilton Santos, Luiz Bellini era el jefe del área, como lo demostró durante casi toda su carrera iniciada en 1949 en el Vasco da Gama, equipo con el que conquistó tres campeonatos cariocas, retirándose en 1969 como capitán del Atlético Paranaense.

"Sirvió a la patria brasileña como mejor sabía y, no lo olvidemos, nos enseño a los capitanes a levantar la Copa del Mundo para dar gracias al cielo como es debido", dijo Carlos Alberto Torres en la última despedida a su gran maestro.