Vargas Llosa teme que robots remplacen a contadores de historias

Al participar en la Feria Internacional del Libro de Bogotá (Filbo), el nobel de literatura Mario Vargas Llosa expresó que el peligro para la literatura y la humanidad es que una computadora o los robots remplacen a los contadores de historias.

El autor de "La ciudad y los perros" refirió que esta reflexión la hizo después de que un hombre se le acercó en Venezuela y le dijo: "El próximo Nobel no lo va ganar un ser humano, sino una computadora".

"Desde entonces he estado pensando sobre el quehacer de contar historias, un oficio de los más antiguos de la humanidad", enfatizó Vargas Llosa, quien es invitado de honor a la Filbo, inaugurada hoy en el Centro Internacional de Ferias (Corferias).

Sostuvo, además, que le da tristeza el solo hecho de imaginar que un "cerebro mecánico", construido por el propio hombre, cree ficción, arrebatándole al hombre el maravilloso oficio de "inventar y contar historias".

"Los cuentos y las historias han representado un mundo distinto, menos violento, más placentero y tranquilo. Inventar cuentos, contarlos y, a través de ellos, hacer soñar a los demás, es un quehacer que representa un entretenimiento y un placer", dijo.

La ficción, expuso, ha sacado al hombre de ese estado primitivo, casi animal, que es de sus orígenes, y fue que lo lleva a cambiar, a mejorar, a crecer".

"Contar cuentos, saber contar las historias y hechizar a unos oyentes, es sacarlos del mundo real, de las experiencias cotidianas de sus días, y hacerlos acceder a una realidad distinta en el tiempo de la ilusión (...), para que vivan la realidad de la ficciones", mencionó.

A juicio del Nobel, "el libro le dio permanencia y continuidad al hecho de contar historias. Enriqueció las historias que los seres humanos inventábamos, para pasar un rato placentero y para escapar de todo lo que hay de sufrimiento, de frustración, de infortunio, en la vida cotidiana que vivimos".

"Si las máquinas llegaran a remplazar a los seres humanos en este antiquísimo y trascendental oficio de contar historias, probablemente una de las consecuencias sería que se apagaría el espíritu crítico", ahondó.

La ficción hecha por robots seguramente sería un magnifico instrumento de la manipulación, una manera de no de agudizar, de distraernos sin cambiarnos, señaló.

El escritor aseguró: "Confío en que los jóvenes del futuro no permitirán que las máquinas nos arrebaten el que hacer fundamental de crear historias, de inventar mundos distintos y de hacernos vivir esa irrealidad como si fuera una realidad".

Vargas Llosa insistió en que "si queremos que en el futuro hayan nuevos ´Macondos´, si queremos que en el futuro hayan soñadores como García Márquez, Julio Cortázar o Jorge Luis Borges, el placer de crear historias e inventarlas tiene que ser un quehacer nuestro".

"Los robots en su lugar y los hombres y las mujeres en el suyo", finalizó Vargas Llosa, en medio de una ovación del Auditorio Principal de la Feria Internacional del Libro de Bogotá.