Derriba "Maltratadas" mitos sobre violencia de género en Argentina

La periodista Mariana Carbajal derribó en su libro "Maltratadas" los mitos que tratan de minimizar el feminicidio en un país en el que, en los últimos siete años, fueron asesinadas mil 531 mujeres por el sólo hecho de serlo.

La investigación periodística, de reciente publicación en este país, por momentos se transforma en una historia de terror en la que aparecen mujeres golpeadas con puños y todo tipo de objetos, insultadas, amenazadas, pateadas, apuñaladas, estranguladas o quemadas.

Carbajal, referente del periodismo de género y ganadora de diversos premios en Derechos humanos, recuerda en su libro que el término feminicidio tiene una dimensión política y surgió como una necesidad de denunciar la naturalización de la violencia hacia las mujeres.

Se pregunta, además, qué sucedería si las estremecedoras estadísticas de asesinatos de mujeres, que van en aumento, correspondieran a varones asesinados por sus esposas o ex novias, ya que seguramente la reacción social sería muy diferente.

A lo largo de los nueve capítulos de "Maltratadas", Carbajal analiza el mito que establece que la violencia de género "es cosa de pobres", pese a que afecta a mujeres de todos los estratos sociales que tienen vergüenza de asumir su condición de víctimas.

También derrumba la idea de que "no hay que meterse en los problemas de pareja", ya que es fundamental que las personas cercanas a las mujeres maltratadas las impulsen a denunciar, porque tales niveles de violencia implican delitos, no parte de la vida cotidiana de una pareja.

Carbajal aclara que, pese al prejuicio existente, no sólo las mujeres "ignorantes y sumisas" son maltratadas, y narra historias de profesionales de altos niveles de educación e ingresos que se vieron sumergidas en una relación de agresiones que, en algunos casos, les costó la vida.

Denuncia, además, que parte de la sociedad sigue pensando que la mujer es responsable de la violencia que sufre por parte de su pareja, porque no se aleja de su maltratador o porque provoca las agresiones, es decir, que hace "algo" para que le peguen.

En otros casos, añade, el maltrato está tan naturalizado que hay hombres que consideran que "si no hay golpes, no es violencia", ya que sólo les jalan los cabellos, o las insultan hasta mermar su autoestima y provocarles graves daños sicológicos.

Otro tipo de violencia es la económica, ya que hay hombres cuya venganza por el abandono es negarse a mantener a sus hijos, a lo que se suma la falta de preparación del Poder Judicial, para atender de manera eficaz los casos de violencia de género.