Busca líder supremo convertir a Irán en dictadura personal: Le Monde

La República de Irán está en manos del Gran Ayatolá Ali Jamenei, quien encarna la autoridad religiosa pero ha cambiado su rol queriendo ejercer el poder ejecutivo del país, al cual pretende transformar en su dictadura personal, fustigó hoy Le Monde.

En su editorial "Irán: de república islámica a la dictadura de un clan", el diario francés censuró la decisión del Consejo de Guardianes de la Constitución de rechazar las dos únicas candidaturas a la presidencia que podrían haber desafiado al Guía de la Revolución.

"En la historia de Irán, el 21 de mayo de 2013 permanecerá como una fecha importante: el día en que Irán se convirtió en un régimen dictatorial como otros, monolítico", estimó y añadió que esto es una mala noticia, especialmente para el futuro del expediente nuclear.

En esa fecha, el Consejo de Guardianes de la Constitución eliminó las candidaturas del ex presidente Hashemi Rafsanjani y de Rahim Mashaie, mano derecha del actual mandatario Mahmoud Ahmadinejad, para las elecciones del próximo 14 de junio, refirió.

El Consejo debe seleccionar de unos 600 aspirantes a 10 que contenderán por la presidencia, pero tras eliminar a los dos únicos candidatos que podrían haber desafiado a Jamenei, "la elección está cerrada", juzgó.

La contienda electoral "se centrará, como es conocido, entre personajes conocidos por su total sumisión al Guía Supremo", agregó.

El Consejo de Guardianes, sobre el cual influye el ayatolá a través de la designación de la mitad de sus miembros, descartó la solicitud de Rafsanjani, uno de los padres de la revolución de 1979, que derrocó a Mohammad Reza Pahlevi, el último Shah (emperador) de Irán.

Rafsanjani, quien dispone de redes de apoyo en todo el país, fue cercano a Jamenei, avaló una campaña de asesinatos de intelectuales demócratas, pero también se puso, en los últimos años, del lado de la oposición.

Mashaie por su parte es la mano derecha de Ahmadinejad, quien tras dos mandatos ya no puede contender, pero ha tenido un conflicto cada vez más abierto con el líder supremo pese a que éste patrocinó su carrera política. El actual presidente defendió enérgicamente su candidatura.

En la compleja república islámica, la Presidencia ha sido casi siempre un "contra-poder" del Guía de la Revolución, quien siendo la autoridad religiosa tiene el monopolio de la decisión en el último recurso, pero sin que deba involucrarse en la vida política diaria.

Sin embargo, este equilibrio se perdió en 2009, año desde que Irán está en manos de Jamenei y su clan -de líderes religiosos y dirigentes de los Guardianes de la Revolución (el brazo armado del régimen)-, y al parecer este grupo quiere disponer del poder, sostuvo el periódico.

Para Le Monde, Jamenei construyó su posición sobre "la intransigencia sobre el asunto nuclear, el continuo apoyo a la Siria del presidente Bashar al-Assad, al grupo libanés Hezbolá, el rechazo iraní al diálogo con Occidente y la admiración por Corea del Norte".

"El Gran Ayatolá cambió su rol, ahora es responsable de la situación económica y estratégica de Irán. Cualquier cosa que vaya mal debe ser imputado a él, que pretende transformar al país en una dictadura personal", concluyó el rotativo.