Se normaliza consumo energético en Panamá tras inicio de lluvias

Panamá retornó hoy a la normalidad de consumo energético al levantarse una serie de medidas de ahorro y al regularizarse la temporada de lluvias que este año llegó con un mes de retraso con amenazas de apagones eléctricos.

El presidencial Palacio de Las Garzas informó que la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) levantó la restricción temporal de encendido de los sistemas de aire acondicionado en oficinas públicas y privadas.

Desde la semana pasada, las autoridades empezaron a flexibilizar las medidas de ahorro, que incluyeron en la etapa más severa, a inicios de mayo, la reducción de dos horas en la jornada laboral de los empleados públicos y el cierre de comercios por las noches.

Aunque se levantaron las medidas el gobierno exhortó a "seguir implementando una cultura adecuada en el uso eficiente y ahorro energético, que no solo beneficia a la nación y al medio ambiente sino a los propios hogares".

La ASEP emitió una serie de recomendaciones básicas para el ahorro, entre ellas ajustar los termostatos de los sistemas de aire a un mínimo de 24 grados centígrados y apagar las luces cuando no se necesite.

El retraso en el inicio de la temporada de lluvias provocó una caída crítica en los niveles de agua de los embalses de las hidroeléctricas, sobre todo dos que generan el 30 por ciento de la electricidad que consume el país.

La crisis energética ocurrió en medio de señalamientos de que la Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) falló en administrar el agua en los primeros meses del año al exigir a las hidroeléctricas operar al máximo.

La Hidroeléctrica Fortuna, ubicada en el occidente del país, aun mantiene fuera del sistema sus 300 megavatios de aporte con el fin de permitir la recuperación de su embalse.

Durante épocas normales, las hidroeléctricas de Panamá aportan más del 50 por ciento de la energía consumida, aunque por la crisis redujeron su contribución a menos del 20 por ciento la semana pasada aunque en el registro del miércoles lo subieron al 30 por ciento.

Empresarios afirmaron que la autogeneración les generó un costo de unos 13 millones de dólares.