Evita inmigrante mexicano deportación gracias a apoyo de congresista

Un inmigrante mexicano que estaba a punto de ser deportado logró frenar su repatriación y podrá trabajar y vivir libremente por un año, gracias al apoyo de una congresista y la comunidad del sur de Florida.

El caso de René Rivas, de 41 años, oriundo del norteño estado mexicano de Durango, y trabajador de la construcción, es algo poco común y se presenta en momentos en que el Congreso de Estados Unidos debate una reforma migratoria que podría definir el futuro de 11 millones de inmigrantes indocumentados.

La semana pasada, horas antes del plazo fijado para la deportación de Rivas, la representante demócrata de North Miami, Federica Wilson, logró que se aplazara ese proceso al intervenir ante autoridades migratorias.

Wilson fue motivada durante un foro público por los hijos de Rivas, -nacidos en Estados Unidos-, uno de ellos, Carlos Rivas, de 18 años, le pidió con lágrimas en los ojos a la legisladora intervenir por su padre.

Tras aplazarse la deportación y ser revisado su caso, Rivas logró un permiso humanitario de estancia por un año y que le da derecho a trabajo, de acuerdo con su abogada Elizabeth Amaran.

"Es un caso raro pero llega a suceder", dijo Amaran en declaraciones a la prensa floridana.

Rivas, padre de cuatro hijos, fue detenido hace aproximadamente dos meses y enviado al Centro de Transición de Broward para ser deportado.

La comunidad se movilizó y reunió más de 600 firmas para su liberación. Su abogado pidió discreción del fiscal, pero le fue negada porque René reingresó al país para reunirse con su familia.

La familia y otros integrantes de la comunidad protestaron frente al centro de detención en Pompano Beach y pidieron a la comunidad que llamaran a la oficina del director de ICE en Miami, Marc Moore, pero no obtuvieron respuesta. Su última esperanza era la congresista Wilson.

Unos mil 400 inmigrantes indocumentados son deportados diariamente en promedio, según activistas que defienden los derechos de los inmigrantes.

Tanto el Senado como la Cámara de Representantes debaten en la actualidad una reforma migratoria que podría legalizar a 11 millones de indocumentados en el país y allanar el camino para que obtengan la ciudadanía.