Ilegalidad resta competitividad a la industria pesquera en México:IMCO

En los últimos 10 años el sector pesquero en México ha perdido competitividad, al registra un crecimiento de sólo 0.02 por ciento, además de enfrentar problemas como la práctica ilegal de esta actividad, la cual representa hasta un 65 por ciento adicional a la producción nacional.

De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y el Enviromental Defense Fund (EDF), al año esta industria produce un millón de toneladas de pescado, sin embargo en el mercado se comercializan alrededor de 600 mil toneladas más, cuya procedencia y origen no está regulado.

En conferencia de prensa, Rodrigo Gallegos, especialista del IMCO, expuso que este fenómeno afecta considerablemente la competitividad de la industria, problema que no es exclusivo de México, ya que a nivel mundial tiene un costo para de economía de entre 10 mil millones y 23 mil millones de dólares.

El director de cambio Climático y Tecnologías de la institución comentó que la pesca ilegal genera un espiral negativa y al no haber sanciones graves, resulta rentables a las empresas cometer este delito, ya que las multas están muy por debajo de las ganancias en muchas ocasiones.

En este sentido, el director general del Enviromental Defense Fund, Pedro Zapata, expuso que el alto precio de ciertas especies, sobre todo en mercados como el asiático, ha impulsado la pesca ilegal en el país, además de la debilidad del marco regulatorio existe en México.

El especialista comentó que además de los daños económicos, esta práctica afecta a los ecosistemas, al promover la sobreexplotación del recurso natural, conflictos entre los pescadores y la pérdida de valor en el mercado, al generar una sobreoferta.

Zapata indicó que para evitar la pesca ilegal es necesaria la coordinación de todos los actores involucrados, así como el reforzamiento del marco jurídico, el combate a la corrupción y el uso de nuevas tecnologías.

Explicó que en otros países la trazabilidad de las especies ha contribuido a reducir este tipo de prácticas, ya que gracias a un código el consumidor sabe el origen del producto.