Demandan a patrulla fronteriza de EUA por homicidio de mujer latina

Los familiares de una mujer estadunidense de origen latino, madre de cinco hijos a quien un agente de migración propinó nueve disparos calibre 38 a menos de un metro de distancia demandaron en San Diego a la patrulla fronteriza.

De acuerdo al abogado Eugene Iredale, quien representa a la familia de Valeria Tachiquín, la patrulla fronteriza contrató sin precaución a ese agente que había sido despedido por el alguacil ante repetidos actos de violencia e insubordinación.

Iredale dijo que el 28 de septiembre (de 2012) el agente Justin Tackett mató innecesariamente a una mujer cuando ella trataba de alejarse de un lugar donde vio a hombres desconocidos armados sin identificar y a uno de ellos apuntarle con su arma, dijo el abogado.

Confirmó que Valeria Tachiquín "estaba en su auto y se disponía a moverse en reversa para alejarse cuando Tackett le vació su arma de fuego" a través del parabrisas y a escaso un metro de distancia.

La patrulla fronteriza negó que el agente usara excesivamente la fuerza y trató de presentarlo como víctima de un atropellamiento por parte de Tachiquín, sin embargo, al menos cinco testigos desmienten esa versión.

Un soldado veterano, Prince Watson, entre otros, han testificado que el agente Tackett vestido de civil, sin placa a la vista y con una camisa roja, estaba parado frente al auto de Tachiquín y que nunca fue arrollado, y disparó todos los tiros de su arma.

Según los mismos testigos, el oficial todavía apretaba el gatillo al arma descargada cuando otros agentes se acercaron, le bajaron los brazos, le sacaron del cuello su placa para que quedara a la vista y comenzaron a esposar a los testigos.

Un policía de la ciudad de Chula Vista liberó a Watson y explicó a los patrulleros, todos en ropa de civil, que estarían violando los derechos civiles del ex combatiente al amenzarlo con cárcel por ser testigo del incidente.

El viudo de Valeria Tachiquín, Gilbert Alvarado, ha dicho en repetidas ocasiones que su esposa no había hecho nada, que sólo intentaba alejarse asustada, y que el agente le disparó sin razón.

Alvarado quedó a cargo de sus cinco hijos y sin apoyo de nadie, comentó.

El abogado Iredale dijo esta mañana que presentó la demanda contra la patrulla fronteriza porque ocho meses después de la muerte de Tachiquín esa agencia no ha dado ninguna respuesta e inclusive mantiene a Tackett activo.