Busca Eduardo Hernández detener la epidemia del tabaquismo

Detener la epidemia del tabaquismo es posible, siempre y cuando se dé el tratamiento efectivo a quienes padecen esta adicción, pero lo más importante es evitar que nuevos fumadores se incorporen a las filas de quienes han fumado, siendo captados por las tabacaleras que necesitan subsistir, aseguró hoy Eduardo Hernández, al presentar un libro de su autoría.

Nacido en la Ciudad de México, en 1969, Hernández explicó a Notimex, en entrevista, que para la elaboración de "Cómo dejar de fumar ¡definitivamente! y prevenir otras adicciones" tuvo una motivación tan íntima y personal como poderosa: "mi padre murió de cáncer pulmonar por tabaquismo, en 1997, a los 65 años de edad".

Maestro en economía y negocios, el entrevistado destacó que su libro no es el trabajo de un solo hombre. "Es la suma de esfuerzos de pacientes, médicos, psicólogos, pedagogos, ingenieros, economistas y otros profesionistas fumadores y actualmente exfumadores hartos de la muerte y discapacidad provocada por el tabaco".

Subrayó que el objetivo común de centenares de personas interesadas en el tema de detener el tabaquismo, que la gente deje de fumar y de manera especial que los menores de edad no empiecen a fumar debido a las terrible consecuencias, muchas veces mortales que acarrea esta adicción.

Hernández dejó ver que previo a la redacción de este libro existió el programa de seis pasos para recuperarse del tabaquismo con grupos y el libro fue tomado posteriormente como herramienta de apoyo para completar una terapia de seis horas.

"Pronto hubo información suficiente para editar el libro tal y como se presenta hoy. Siempre fue pensado como material de trabajo introducción al programa y mantenimiento de la abstinencia obtenida por el", abundó.

Añadió que el libro ha crecido como el mismo programa, paso a paso, y aclaró que no es un texto médico para médicos sino un manual que explica los conceptos médicos y psicológicos desde un punto de vista entendible para los pacientes y aplicables a la vida cotidiana.

"El tabaquismo es una enfermedad, es cierto que es inducida por la nicotina, pero también reversible en muchos daños que ocasiona si se deja de fumar a tiempo", resaltó.

Reiteró que la motivación que dio pie a la investigación basada en los programas de tratamiento y prevención es muy cruda, es decir la muerte de su padre, quien dejó de existir apenas ocho semanas después de haber sido diagnosticado con cáncer pulmonar por tabaquismo. "Todo fue muy rápido y fulminante, el daño a la familia y a la comunidad inmenso", abonó a sus declaraciones.

Los seis pasos que han seguido numerosas personas, quienes han obtenido más del 80 por ciento de eficiencia en detener por más de un año el tabaquismo son los siguientes, detalló el entrevistado:

El primer paso se refiere a la acción de la nicotina, el segundo a la extinción de la racionalización de su dependencia, el tercero al reaprendizaje de la respuesta condicionada, el cuarto a decidir detener la enfermedad, el quinto es detener los cambios fisiológicos y psicológicos a los que el paciente se ve expuesto ante el retirado de la nicotina, y el sexto paso consiste en prevenir la recaída.

El ingeniero en electrónica, quien está por concluir una maestría en Administración de empresas, puntualizó que niños y jóvenes no tienen idea de que la nicotina es la más adictiva de las sustancias. "Experimentamos con tabaco y lo demás queda a cargo de una fuerte adicción de la que el tiempo ha probado que no tenemos ningún control consciente".

Finalmente, el entrevistado informó que la Encuesta Nacional de Adicciones 2011 refiere que existen 21 millones de fumadores en el país.

"La gran mayoría no dejó de fumar con parches, medicinas, hipnosis o enjuague, sino de golpe, súbitamente, de un día para otro, apoyados en un proceso que lleva, a quien así lo decide, por un mapa de ruta que otros han seguido a partir del programa de seis pasos.