Consideran inconveniente sembrar antes de lluvias

El director estatal de Desarrollo Rural, Carlos Carrillo Maldonado, informó que por ahora no es conveniente sembrar especies como el maíz, ya que a pesar de que oficialmente ya inició la temporada de lluvias, éstas aún no caen.

"Se supone que ya es momento de que los campesinos siembren el grano para cosechar maíz, pero la realidad es que por ahora no es conveniente sembrar", precisó en entrevista.

Precisó que no caen lluvias, las tierras no están húmedas y no hay condiciones propicias para comenzar a sembrar ni maíz, ni otras especies como frijol, sorgo, soya, sino hasta junio o julio a más tardar.

"El año pasado se perdieron las cosechas de más de 21 mil campesinos que sembraron tarde, y al no haber lluvias no pudieron obtener cosechas", recordó.

Por ello, una vez que inicien las precipitaciones pluviales en forma pareja y abundante entonces habrá condiciones para sembrar los granos, "por lo que queremos recomendarle a la gente del campo que tenga un poco de paciencia", recalcó.

Incluso, continuó Carrillo Maldonado, los campesinos, de acuerdo al calendario de quemas agrícolas, todavía preparan sus tierras, ya que este programa termina el 30 de este mes, para dar paso a la temporada de huracanes y ciclones.

Refirió que el año pasado hubo campesinos que sembraron en mayo y en junio, aprovechando las lluvias y la humedad de las tierras y comenzaron a bajar sus cosechas en septiembre, pero hubo otros productores que decidieron comenzar a sembrar en julio y perdieron sus cultivos.

"Es por ello que hay que esperar que llueva fuerte y constante por varios días, para que comience la siembra", insistió.

Precisó que en la entidad hay unos 40 mil campesinos que se dedican a la siembra de maíz y quienes no están en la lista del Procampo federal, los apoya la Secretaría de Desarrollo Rural con recursos e insumos.

De igual modo, indicó el funcionario estatal, hay unas 60 mil hectáreas para el cultivo de granos, especialmente de maíz, cuya la producción anual varía entre 70 mil y 80 mil toneladas, que son para el autoconsumo de las familias campesinas.