Muestra intento de reelección de Morales tendencia preocupante en AL

El gobierno de Bolivia publicó el lunes la ley que permite a Evo Morales presentarse por tercera vez a las elecciones presidenciales lo que pone de manifiesto una tendencia preocupante en América Latina, destacó hoy el diario El País.

Sostuvo que el afán por prolongar el mandato más allá de los límites constitucionales implica la desarticulación del juego de contrapesos que frena los abusos de poder.

"Los resortes democráticos se utilizan para ir socavando la democracia, gracias al control progresivo de todos los estamentos del Estado, incluido el judicial", señaló.

En un editorial, resaltó que Evo Morales sigue los pasos del ecuatoriano Rafael Correa, del nicaragüense Daniel Ortega y del mentor de todos ellos, el venezolano Hugo Chávez.

Añadió que el mismo debate se abre ahora en Argentina a raíz de la controvertida reforma judicial impulsada por Cristina Fernández, que asegura, como hizo Morales en su día, que no piensa en una tercera elección.

El Pais subrayó que después de haber ganado los comicios en 2006 y de haber sido reelegido en 2010, la próxima cita de Evo Morales con las urnas será en 2014.

Remarcó que nada habría que objetar a esta decisión de no ser porque la Constitución prohíbe un tercer mandato presidencial, "la misma Constitución, por cierto, que Morales promulgó en 2009 y con la que anunció el advenimiento de 'una nueva era' en Bolivia".

Recordó que un año antes, el presidente se había comprometido a no permanecer en el poder más de dos periodos e incluso proclamó que "Evo no es ambicioso. Evo no tiene intereses".

"Ahora se desdice y el gobierno sostiene que, en realidad, el primer mandato no cuenta, porque se dio antes de la refundación de Bolivia. En 2009, por tanto, se pone el contador a cero, y en 2014 Morales se postulará a su 'reelección', y no a la 're-reelección", acotó.

Afirmó que esta artimaña política choca de nuevo con la Constitución, que señala, específicamente, que los mandatos presidenciales anteriores a su entrada en vigor "serán tomados en cuenta a los efectos del cómputo de los nuevos periodos de funciones".

"Ese precepto fue determinante para que la oposición diera su apoyo a la nueva Carta Magna", refirió.

Para el rotativo español, lo peor del caso no es que el gobierno boliviano pisotee las normas, sino que para ello haya contado con el aval del propio Tribunal Constitucional, que hace suyos los argumentos del Ejecutivo por encima del respeto a la ley.