Más viva que nunca, la música tradicional: Paulina y el Buscapié

Actualmente, en México, la música tradicional se está revitalizando y a los jóvenes les está surgiendo un gran interés por ella, no solamente por escucharla, sino por aprender a tocarla, coincidieron hoy aquí los integrantes del grupo de son jarocho Paulina y el Buscapié.

En entrevista con Notimex, los integrantes de la agrupación: Paulina Tenorio (voz, jarana, cuatro venezolano y guitarra eléctrica), Emiliano López (requinto, clarinete, cuatro puertorriqueño y voz), Eduardo Farrés (leona, guitarra eléctrica, bajo acústico y eléctrico) y Víctor Hugo Martínez (batería y percusiones), mencionaron que este tipo de música está más viva que nunca.

Para Emiliano López, esta revitalización es producto de la crisis económica, social y política por la que se atraviesa, "los jóvenes de ahora retoman los valores de esta género musical para tratar transformar su realidad", anotó.

Oriundos de la ciudad de Oaxaca, los músicos cuentan que el grupo nació en el 2007, gracias a las formaciones, influencias y gustos musicales que cada uno tiene, aunque sobre todo por el amor hacia el son jarocho, un género musical que aprendieron de la convivencia de "los viejos músicos" del sur de Veracruz y Oaxaca.

"Comenzamos desde el 2007 a tocar, cada uno de nosotros tiene diferentes formaciones, influencias y gustos musicales. Al final nos dimos cuenta que teníamos cosas en común y que podíamos armar un grupo que incluyera las vertientes musicales que cada uno posee", dijo López.

Cuentan que "Buscapié", término que da nombre al grupo, es una irradiación de la pólvora y de los fuegos artificiales que en muchas fiestas mexicanas son quemados junto con cohetes, toritos y castillos.

Es un dispositivo pirotécnico que emana de aquéllos y que suele correr por el suelo. Sin embargo, buscapiés es también una expresión verbal que lleva una doble intención: al ser dicha en una conversación, aparentemente sin importancia, busca dejar preocupado a alguien o hacer hablar a otros y averiguar, así, tal o cual cosa.

"Se trata del cohete que se utiliza en Oaxaca y en fiestas tradicionales de México, como bautizos, bodas u otras celebraciones. También resulta como un reto, pues cuando fui niña, mi abuelo -en el trayecto a la sierra de Tuxtepec- me decía que me aventaría un buscapié, que era como una pregunta capciosa para tenerme entretenida. Entonces buscapié significa para nosotros un reto al interpretar este tipo de música", señaló Paulina Tenorio.

Para Emiliano López, buscapié más que un cohete o una pregunta capciosa, lo que busca es hacer música y difundirla. "Hacer música es como una necesidad biológica, es algo que tenemos escrito en nuestro código genético y que forma parte de la evolución.

"A través de nuestra música, deseamos llegar al corazón de las personas, a sus emociones, a su felicidad y/o a su tristeza. Lo que queremos es poder acercarnos a la gente", refirió López.

Nacido en Cuba y criado en Argentina, Eduardo Farrés, otro de los integrantes del grupo, afirmó que la música jarocha representa el origen de la asociación del grupo y, en lo particular, "el haber podido encontrar un sentido en la música como intérprete y como compositor".

"La música tradicional de América Latina estuvo siempre en mis oídos, crecí con esta música y se trata de algo interno. El son jarocho representó la manera de encontrar la magia, la alegría y las ganas de conocer un idioma musical", comentó.

La agrupación se presentará los días 23, 24 y 26 de mayo en el Centro Cultural "José Martí", la Universidad Autónoma de México (UAM) Iztapalapa y el Museo Nacional de Culturas Populares, respectivamente, donde presentará su más reciente material discográfico, "Ventanas a la calle".

Se trata de su segundo álbum compuesto por 12 canciones, nueve de autoría propia -en las que evidencian las exploraciones, influjos y hallazgos del grupo.

"Si pensamos, extendiendo la alegoría del título del disco, que cada canción es una ventana desde donde se otea el exterior, la calle y el espacio público, "Ventanas a la calle" nos permite a realizar acercamientos múltiples, escudriñar el presente, diverso y complejo", cita el grupo.