Rechazan sindicatos de inmigración en EUA reforma del Senado

Dos sindicatos que representan a miles de agentes y funcionarios de inmigración rechazaron hoy el proyecto bipartidista de ley de reforma migratoria que debate el Senado de Estados Unidos.

Los consejos del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), cuentan con 20 mil miembros en su conjunto.

El presidente del sindicato del USCIS, Kenneth Palinkas, informó en un comunicado que se sumó al sindicato del ICE, un proyecto de ley que se encuentra en la fase de debate y votación de unas 300 enmiendas en el Comité Judicial del Senado.

Se quejó que al igual que el sindicato del ICE, el gremio del USCIS tampoco fue consultado para la elaboración de la legislación por el denominado grupo de cuatro senadores republicanos y cuatro demócratas.

El dirigente gremial citó una lista de quejas que incluye la falta de investigación de las solicitudes por presiones para aprobarlas y la burocracia que impide contar con asistencia del ICE en casos de deportaciones.

Mencionó además los elevados costos por la exención de las tarifas a ciertos beneficiarios que representa una elevada suma para los contribuyentes.

Indicó que la legislación en el Senado legalizará a millones de indocumentados con visas expiradas sin las entrevistas en persona así como a quienes tengan antecedentes penales.

"Necesitamos una reforma migratoria que funcione. Tristemente, está legislación no funcionará", puntualizó.

Mientras tanto el Comité del Senado de Estados Unidos continuó este lunes en una larga sesión que se prolongó hasta la noche con la aprobación de enmiendas que favorecen a jóvenes indocumentados que llegaron de niños al país.

Una de las enmiendas de la senadora demócrata, Mazie Hirono, facilita a esos jóvenes la solicitud de fondos para sus estudios y otro de su colega Richard Blumenthal facilita el camino a la ciudadanía si prestan servicios en las fuerzas militares.

El Comité Judicial rechazó una enmienda del senador republicano, John Cornyn, que buscaba impedir la legalización de personas involucradas en "delitos serios", pero sus opositores manifestaron que podría afectar a personas que cometieron delitos menores.

Antes, el Comité evaluó enmiendas relacionadas al control fronterizo, el sistema de visas, los programas de asilo y refugiados y ahora ha entrado en la parte del camino a la legalización para unos 11 millones de indocumentados.