Cuba y Venezuela expresan su apoyo al gobierno de Siria

Cuba y Venezuela expresaron su apoyo al gobierno de Siria al votar en contra de una resolución que condena las atrocidades que tienen lugar contra la población civil en Siria.

La resolución que condena el grave deterioro de los derechos humanos y la situación humanitaria en Siria fue adoptada por mayoría de votos, sin embargo, los gobiernos de Cuba, Venezuela, China y Rusia no se unieron al esperado consenso.

De acuerdo al embajador de Venezuela, Jorge Valero, la resolución "no refleja la situación real del país y beneficia políticas injerencistas".

Al participar ante el pleno, la embajadora de Cuba Anayansi Rodríguez Camejo hizo referencia a que potencias imperialistas apoyan esta resolución, pero ellas a su vez cometen violaciones de derechos humanos y criticó su política de "doble racero".

De acuerdo al texto, se decidió prorrogar el mandato de la Comisión de Investigación Internacional, liderada por el jurista brasileño Paulo Pinheiro, y exige que las autoridades sirias cooperen con la comisión ya que hasta el momento les han impedido la entrada al territorio sirio.

Asimismo, condena las violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario cometidas por las autoridades sirias y las milicias progubernamentales.

"Incluidos los bombardeos aéreos contra zonas civiles, en particular el uso indiscriminado de bombas barril, misiles balísticos y bombas en racimo, así como otros actos que pueden equivaler a crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad".

Además, expresa su profunda preocupación por la propagación del extremismo y de grupos extremistas .

La resolución adoptada por el máximo órgano de derechos humanos de la ONU "exige que todas las partes desmilitaricen las instalaciones médicas las escuelas y otras instalaciones civiles y eviten establecer posiciones militares en zonas pobladas".

Condena la violación de los derechos del niño perpetradas por todas las partes en conflicto así como actos de violencia contra personas de grupos religiosos o minorías étnicas.

El Consejo expresó su profunda preocupación por informes fidedignos que denuncian que miles de detenidos sirios y no sirios "pueden haber muerto en las cárceles del estado como consecuencia del hambre y la tortura".

Además exige que se ponga en libertad a personas detenidas arbitrariamente incluyendo niños.

De igual forma subraya "la necesidad que todos los responsables de violaciones del derecho internacional humanitario o de violaciones y abusos de derechos humanos rindan cuenta de sus actos".

Condena "enérgicamente el uso por parte de las autoridades sirias de la privación de alimentos a los civiles como método de combate y el asedio a civiles".

Finalmente, la resolución llama a todos los gobiernos que tienen influencia en las partes que intervienen en las hostilidades, a impulsar y negociar una salida política al conflicto que ha entrado en su cuarto año.