México no tuvo nada que negociar en materia cultural en TLCAN: Nivón

A diferencia de los canadienses, México no tuvo nada que negociar en materia cultural dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aseguró esta noche el antropólogo social Eduardo Nivón.

En la última sesión del Foro "Paso libre a la cultura. Tratos y maltratos del TLCAN", en el Senado de la República, el profesor del departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Iztapalapa, estimó que dentro de las cláusulas de negociación que se heredaron, Canadá defendió sus industrias culturales, mientras que a México solo le interesaba excluir el petróleo.

"Fue un tema que defendieron mucho los canadienses en su tratado, lograron una cláusula que remitía a los acuerdos que tenían bilateralmente ellos, para excluir las industrias culturales del tratamiento de acuerdos mercantiles.

"Pero México no estuvo interesado en esa cláusula, a México le interesaba excluir el petróleo. En esa discusión había otros temas que estaban relacionados con los servicios y tenía que ver con toda la industria editorial", señaló.

Para Nivón, en materia cultural, hubo un gran vacío, sin embargo, aclaró que en el tema en donde más se notó la influencia fue en el de la Propiedad Intelectual.

Comentó que México se fue adaptando a este tema antes de la firma del TLCAN, "fue adaptando la legislación sobre propiedad intelectual para estar de acuerdo a las exigencias que el tratado había estado planteando, esa es la repercusión más importante".

"Hay muchas cosas que no se han hecho, por ejemplo, buscar una innovación que permita defender los derechos de los creadores, los derechos de la sociedad al conocimiento.

"Esta segunda parte, en México está descuidada, no se ha querido enfrentar y en estos años, las preocupaciones han incrementando y lo mismo con el tratamiento de la propiedad intelectual de las comunidades indígenas", indicó.

Nivón refirió que este es uno de los temas que México debe buscar, sin embargo, señaló que abrir un nuevo marco de negociación es difícil, "aunque también me queda claro que no se sabe qué negociar".

"Los canadienses tenían algo preciso que negociar, que eran sus industrias culturales y en México siempre ha habido una gran sospecha por las industrias culturales.

"Hay otros temas que tendrían que ver con los servicios y sobre todo, con los educativos. Otra postura que se discutió hace 20 años, era introducir cláusulas relativas con la pobreza y derechos humanos, es decir, que el acuerdo comercial no fuera estrictamente comercial, sino de integración sobre la base de ciertos puntos precisos", señaló.

En materia cultural, consideró el antropólogo, se debe recuperar la discusión de la propiedad intelectual, pero no dentro del TLCAN, pues dijo, que este tema ya se ha planteado en otras reuniones a nivel internacional.

"Hay que incluir el derecho de la sociedad al conocimiento como la otra cara de la propiedad intelectual e incluir la defensa de esos saberes tradicionales como una propiedad intelectual colectiva.

"Incluirlo en estas facetas, porque el tema de la propiedad intelectual está desfasado, solo piensa en creadores y empresas que gestionan, no así en el derecho al conocimiento", concluyó.