Seis jóvenes con discapacidad intelectual, integrados a UVM Querétaro

El campus Querétaro de la Universidad del Valle de México (UVM) apoya a seis jóvenes con discapacidad intelectual a desarrollar competencias académicas-funcionales, sociales y laborales para integrarse a la vida comunitaria y productiva.

La institución educativa precisó que mediante el programa "Contigo en la UVM" se integra a los jóvenes con discapacidad intelectual a la vida universitaria, sin necesidad de que cursen una licenciatura, y permite la vivencia entre los universitarios de la inclusión.

El coordinador del programa, Francisco Teutli Guillén, destacó que "los seis chicos tienen la oportunidad de relacionarse con jóvenes de su misma edad, socializar con ellos, ampliar su círculo de amistades y copiar algunos patrones sociales que les permiten desenvolverse mejor".

En un comunicado añadió que los tres hombres y las tres mujeres de entre 18 y 22 años de edad participan en actividades académicas, deportivas, recreativas "e incluso se inician en el desarrollo de prácticas laborales".

Respecto a los beneficios para la población universitaria, expuso que ven "como una realidad que los estudiantes que conviven con personas con discapacidad se forjan con otros valores, como el respeto a la diversidad y el aprecio al individuo sin importar sus condiciones".

Estos jóvenes "son los futuros empleadores, empresarios, gerentes, directores de diferentes instituciones que hoy por hoy, estoy seguro, podrán dar empleo a la población con discapacidad. Estos estudiantes de la UVM son los futuros empleadores incluyentes", añadió.

La universidad indicó que de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Querétaro hay 94 mil personas con discapacidad y sólo dos de cada 10 tienen empleo digno; además, 5.7 por ciento de la Población Económicamente Activa tiene discapacidad de algún tipo.

Entre los beneficiados de este programa está Antonio Correa, de 20 años de edad y quien actualmente toma algunas clases de fisioterapia para aprender a dar masajes, colocar compresas de diferentes tipos y cómo apoyar a gente que se encuentra en silla de ruedas.

Mencionó que "Toño", como le llaman sus compañeros de clase, tiene una discapacidad que requiere de apoyos mínimos. Si bien tiene algunas dificultades en su dicción, es capaz de valerse por sí mismo al punto de tomar el transporte público y llegar solo a la universidad.

En tanto, refirió que Alejandro García, joven con síndrome de Down, cursa materias del área de gastronomía.

Teutli Guillén remarcó que el objetivo final del programa "Contigo en la UVM" es que estos jóvenes con discapacidad intelectual sean parte del ambiente estudiantil, tengan habilidades para ingresar a un trabajo formal y sean contratados como cualquier otro empleado, pues contarán con las competencias para ello.