Auguran mejoría en sector de infraestructura en segundo trimestre

El indicador de infraestructura (IIR) de la empresa constructora RECSA prevé un repunte considerable en la materia de 2.35 por ciento para el segundo trimestre del año, comparado con igual lapso de 2013.

Lo anterior debido al limitado crecimiento de 0.60 por ciento que se registró durante los tres primeros meses del presente periodo, y es que, dijo, el impacto negativo en el sector derivado de la contracción del gasto durante la primera mitad de 2013 pudiera haberse diluido casi por completo para el comienzo de 2014.

No obstante, precisó que el gasto aplicado en este rubro para enero pasado fue de 44.8 por ciento mayor a igual mes de 2013 y, de continuar esta tendencia positiva podría fortalecer de manera más relevante al comportamiento completo del escenario de Infraestructura en México.

En su reporte del mes de marzo, la empresa Regiomontana de Construcción y Servicios (RECSA) puntualizó que las reformas estructurales aprobadas en 2013, especialmente la fiscal y la financiera, abren las puertas para el crecimiento del sector asegurando una mayor cantidad de recursos.

La primera, señaló, se ha traducido en la obtención de más ingresos fiscales, tan solo en el primer mes del año la recaudación creció 47 mil millones de pesos respecto al mismo mes del año pasado, es decir 23.9 por ciento más.

"Bajo esta premisa es de esperarse que la entrada de nuevos recursos se traduzca en un incremento del presupuesto a proyectos de infraestructura (.) existen dependencias como la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, cuyo presupuesto para el presente año refleja una tendencia hacia un aumento en el gasto en obra pública".

En tanto que la reforma financiera, apuntó, será un complemento pues sí se logran todos los objetivos trazados, habrá más créditos a tasas más competitivas para sectores que hasta este momento no habían tenido acceso a productos financieros, sobre todo, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) de la industria de la construcción.

"Con la implementación de la reforma fiscal, el gobierno mexicano tendrá la libertad de invertir en infraestructura y no la obligación de subsanar vía gasto los efectos de un impuesto al consumo sin exenciones", señaló.