El Parque de los Príncipes, testigo mudo de la decepción alemana

El Parque de los Príncipes fue el estadio que albergó la inauguración de la Copa del Mundo Francia 1938, mientras que el de Colombes fue el escenario donde Italia se convirtió en bicampeón del orbe.

Fue el 4 de junio cuando una humilde y poco sobresaliente Suiza enfrentó a la "todopoderosa" selección de Alemania, con su maquinaria de propaganda tras de ella, y ante poco más de 27 mil espectadores igualaron 1-1, por lo que debieron jugar un desempate.

Los germanos, que llegaban a la cita mundialista con gran expectativa, también lo hicieron con el objetivo de confirmar su ideología de la supremacía aria, campaña de la cual se encargó el ministro de propaganda, Jossep Goebbels.

Pero en su duelo de repetición, los germanos fueron goleados 4-2 por los helvéticos para despedirse de la competencia en primera ronda, decepcionados y entre abucheos.

La final de Francia 1938 fue en el estadio de Colombes, el cual había sido construido para los Juegos Olímpicos de París 1924, donde Italia se impuso 4-2 a Hungría el 19 de junio ante 45 mil espectadores para ganar su segundo mundial consecutivo.