Respalda canciller de Alemania reforma de primer ministro italiano

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, recibió hoy un decidido apoyo de la canciller federal de Alemania, Ángela Merkel, a su programa de reformas, en su primera visita oficial a Berlín.

Renzi llegó a Berlín con una camiseta del equipo italiano Fiorentina, firmada por el jugador alemán Mario Gómez, y la inscripción de "Con simpatía a Ángela Merkel", tras marcar un gol decisivo el fin de semana.

Además del inusual obsequio que impactó a la canciller federal, ésta admitió que la "impresionó mucho el programa de reformas de Matteo Renzi".

Expuso que para Italia, la reforma impulsada por Renzi "significa un cambio estructural. Le deseo mucha suerte. Lo deseamos todos", dijo Merkel antes de cualquier pregunta.

Renzi, de 39 años, quien asumió el poder hace tres semanas, realizó hoy en Berlín la segunda etapa de su gira europea, que incluyó París el sábado y concluirá mañana en Bruselas.

Alemania había reaccionado inicialmente con escepticismo al ambicioso programa de reformas de Renzi, que prevé estimular la demanda interna con sueldos más generosos para las rentas más bajas, y relanzar la competitividad mediante una reforma del mercado laboral.

"Renzi viene a Berlín para pedir el permiso para hacer más deudas", denunciaba la web de la influyente revista Der Spiegel a pocos minutos de la rueda de prensa.

Sin embargo, quién se esperaba que también en esta ocasión Alemania se encerrara en sus políticas de rigor y disciplina, quizás había olvidado que en dos meses habrá elecciones europeas.

De hecho, el Partido Democrático de Renzi es una de las pocas fuerzas políticas en Italia que defienden a Europa sin condiciones.

Las reformas de Renzi, según Merkel, respetan el Pacto de Estabilidad, y se enmarcan en la austeridad prescrita por Berlín. Al mismo tiempo subrayan dos componentes fundamentales: "crecimiento y empleo".

Renzi quiere financiar parte de su programa mediante un aumento del déficit, del 2,6 por ciento actual al 2,8 por ciento. El límite prescrito por el pacto fiscal en Europa es del tres por ciento.

"¿Apoyará o no esta medida Angela Merkel? Era la pregunta que se hacían hoy todos los italianos. La respuesta, finalmente, fue positiva: "Si Italia dice que respetará el pacto fiscal, no tengo razones para no creerle", aseguró Merkel.

A su vez, Renzi argumentó que "las reformas se hacen en Italia para el bien de nuestros hijos, y no porque lo pide Bruselas. La Unión Europea no es la causa de los problemas sino su solución".

De hecho, a Italia le cuesta todavía recuperarse de la crisis económica. La economía no crece y el desempleo juvenil ronda el 50 por ciento. Además, desde hace dos años, una situación de parálisis política bloquea cualquier iniciativa de reforma.

Para Italia, Alemania es el primer socio económico y para Europa, Italia es la tercera economía.

El conflicto en Ucrania pasó más bien a segundo plano en el curso de la rueda de prensa conjunta entre los dos líderes. Aún así ambos se expresaron a favor de mantener abierta una línea de diálogo con Moscú.