Construcción de tren rápido, opción para desahogar poniente de DF

Transporte público ineficiente y viejo, avenidas mal planeadas, paraderos saturados, ambulantaje, desorden, delincuencia y hasta prostitución son algunos problemas que tienen al borde de un colapso la zona poniente de la ciudad de México en materia de servicio público de pasajeros, alertaron especialistas.

Por ello urbanistas y legisladores consideraron oportuno y factible el anuncio de autoridades de los gobierno federal, del Estado de México y del Distrito Federal de que será construido un tren rápido que corra de Toluca a la delegación Álvaro Obregón.

A su parecer esta obra permitirá desahogar los traslados de la entidad mexiquense hacia la capital del país y refirieron que más de 350 mil personas provenientes del valle de Toluca llegan cada día a la ciudad de México para trabajar, hacer compras, pasear o de visita.

La gran mayoría de esos individuos llegan a las estaciones Tacubaya u Observatorio del Sistema de Transporte Colectivo (STC), saturadas tanto por los miles de usuarios del Metro como por la gran cantidad de vehículos de transporte que también llegan a esos sitios.

Al respecto el arquitecto Óscar Terrazas, investigador del Área de Estudios Urbanos de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) campus Azcapotzalco, advirtió que el transporte público de pasajeros está a punto de colapsar en el poniente de la urbe.

En entrevista con Notimex, el doctor en Estudios Urbanos solicitó el apoyo total a la propuesta de instalar un transporte colectivo de primera clase que comunicaría a las ciudades de Toluca y México, como ya existe en otras urbes del mundo que conectan metrópolis.

Opinó que no tiene sentido intentar mejorar la fluidez del transporte en carretera, principalmente de automóviles o autobuses, pues seguir en ese camino agudizaría los conflictos como congestionamientos viales y la contaminación, que ya es excesiva.

Sin embargo para el urbanista, el actual Centro de Transferencia Modal (Cetram) Observatorio no sería ideal como terminal del Tren Interurbano, por lo que sugirió a quienes planean esa obra colocar su estación final en Santa Fe, donde ha aumentado la demanda de usuarios, lo que permitiría desahogar la última parada de la Línea 1 del STC Metro.

Es indispensable que por la naturaleza de los flujos, se visualicen dos tipos de movilidad: una dentro de la ciudad de México, que es de Observatorio-Santa Fe, y la otra en el valle de Toluca-Metepec.

"La propuesta es que el transporte que viene a la ciudad de México llegue hasta Observatorios, (pero) deben existir dos estaciones: una que llegue hasta Santa Fe, ante la demanda de la población, y otra en Observatorio", planteó.

Aunque el catedrático de la UAM hizo notar que la zona de Observatorio está dentro de un hoyo y a ese lugar llegaría un transporte metropolitano, consideró que "no hay otra salida: es mejor tener un tren que llegue a Observatorio, que el tráfico; que el trasporte a Santa Fe pueda ser en tren y no en vehículo".

En ese sentido destacó la conveniencia de llegar en tren y en Metro hasta Santa Fe y Observatorio, sobre todo para quienes viven en la zona oriente del valle de México, como las delegaciones Venustiano Carranza o Iztacalco, así como el municipio de Nezahualcóyotl.

En ese sentido Terrazas Revilla propuso hacer adecuaciones en Observatorio, como un "conjunto de inversiones y que el trasporte de pasajeros sea más cómodo y eficiente".

"Eso es mucho mejor que ampliar vialidades, hacer estacionamientos y más pasos a desnivel, que son muy costosos. Es mucho menos costoso mejorar el servicio en las estaciones del Metro", abundó.

Para la diputada local Claudia Guadalupe Cortés Quiroz, éste proyecto ya está sobre la mesa del Gobierno del Distrito Federal y tiene que ver con una agenda de movilidad metropolitana, por lo cual las autoridades deben mostrar el análisis, el diagnóstico sobre la viabilidad y la factibilidad.

La presidenta de la Comisión de Movilidad, Transporte y Vialidad en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) dijo que ese órgano estará muy pendiente del dictamen sobre impacto ambiental, la vinculación con otros medios de transporte y que haya interconexión, que sea más fácil la accesibilidad.

Subrayó que en la Comisión Permanente de la Asamblea del Legislativa se avaló la propuesta del jefe del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa, referente al Tren Interurbano México-Toluca, siempre y cuando se tenga la claridad del proyecto.

"Se está solicitando la información de ese proyecto y reevaluar, así como los costos que traería ese modo de transporte"; que se pueda garantizar la seguridad de los usuario y que su precio sea accesible a todos los bolsillos, señaló la diputada local.

Recordó que Mancera Espinosa ha considerado que el viaje o costo del pasaje estaría entre los siete u ocho pesos; la tarifa debe ser accesible "si queremos implementar un nuevo modo de transporte y garantizar otras conexiones de movilidad. Esto trae consigo el servicio de calidad".

Cortés se manifestó a favor del proyecto, pero subrayó que debe ser bien revisado y hacer un trabajo conjunto entre diputados de las comisiones de movilidad de las diferentes entidades, académicos, especialistas y urbanistas.

Ellos han de analizar los estudios que existan y manifestar su opinión respecto a la viabilidad de esa obra y sobre los costos, tanto para los capitalinos como para los eventuales usuarios de las zonas aledañas.

"Necesitamos a los expertos, a los ingenieros que tendrán que realizar una inspección al lugar; son los que nos van informar en qué sentido viene la línea del tren", indicó.

Además "nos dirán cuál es la trayectoria, si va ser recta, si va a tener algunas desviaciones. Los especialistas son los que con claridad tendrán que decir cómo viene la línea y qué trabajos se van a implementar en la zona".

El Sistema de transporte Colectivo (STC) Metro informó, a su vez, que el gobierno capitalino ampliará las líneas 9 y 12 para que lleguen a la estación Observatorio.

En una tarjeta informativa, el Metro informó que se prepara la licitación para comprar 45 trenes nuevos, con aire acondicionado, para la Línea 1.

"Esto es muy importante porque pasarán por lo menos 18 meses, después de asignado el contrato, para que los trenes comiencen llegar, así que el último sería entregado a finales de 2018", indicó el organismo.