Norma Bastidas encabeza proyecto deportivo contra trata de personas

En busca de establecer una marca mundial de triatlón, la atleta Norma Bastidas habla de los difícil que puede ser la preparación para alcanzar la meta, para lo cual antes de iniciar un día complicado, dice, "pienso en tantas mujeres que sufren violencia".

Refirió que "cuando nado pienso en tantas mujeres que sufren violencia, que son víctimas de la trata de personas, y entonces reflexiono, por más complicado que sea mi día, no se compara con lo que viven ellas".

Norma Bastidas encabeza el proyecto deportivo "Se implacable" a favor de la lucha contra la trata de personas, el cual arrancó el 1 de marzo en Cancún, con el que pretende completar un recorrido aproximado de cinco mil 700 kilómetros, para concluir en Washington, Estados Unidos.

El reto consiste en nadar 196 kilómetros, completar cuatro mil 410 kilómetros en bicicleta y correr mil 100 kilómetros.

Sin embargo, consideró que "no importa qué tan difícil sea mi día, nadar 10 kilómetros en condiciones adversas no se compara con vivir en la esclavitud, cuando estoy en el mar pienso en esas personas que al final del día no tienen a nadie que les ayude a salir adelante".

La atleta méxico-canadiense admitió que no ha sido nada fácil completar los 120 kilómetros que ya lleva, pero que está consciente de que muchas veces las cosas son así y por eso trata de mandar un mensaje todos los días al salir del mar.

"Lo que yo quiero que entienda la gente es que soy una persona muy ordinaria haciendo algo extraordinario. Llevo 120 kilómetros nadando, no está nada mal para una persona como yo que hace 18 meses no sabía nadar", dice.

Consideró que es momento de que la gente no se limite a pensar en las cosas que no puede hacer y se concentren en lo que sí: "con mucho esfuerzo cualquier cosa se puede hacer, sólo hay que ir de poquito a poquito".

En entrevista que concedió en una de las pausas de sus recorridos diarios, refirió que lleva dos semanas de empezar el reto de completar cinco mil 700 kilómetros, nadando, en bicicleta y corriendo para establecer una marca como el triatlón más grande del mundo.

Al llegar de su nado frente a las costas de Cancún, explicó que cuando termina de nadar se va a descansar con buen estado anímico y con la fortaleza de que a pesar de tener un mal día, la gente la apoya.

"Imagínate una persona que está siendo privada de su libertad, que sufre todas esas vejaciones y que al final del día no hay nadie que los haga sentir mejor, eso es muy diferente", afirmó.

Precisó que se encuentra en la recta final de la prueba de natación, que espera completar los 153 kilómetros de nado en el mar para el 20 de marzo.

Sin embargo, reconoció que en las dos semanas que tiene completando esa distancia ha enfrentado retos importantes, desde la cuestión física, como problemas en la boca por la ingesta de sal y la piel o que no sirva el sistema para medir lo que ha nadado.

"Se trata de momentos de mucha tensión, si quiero conseguir el récord mundial", tiene que registrarse y a veces el aparato no funciona, "son días frustrantes porque nado y nado y al salir me dicen que lo tengo que volver hacer porque no funcionó el GPS", comentó.

Sin embargo, afirmó que parte de su postura y visión ante la vida tiene que ver con ganar "esas pequeñas batallas".

La atleta admitió que siempre tuvo presente lo difícil que será completar el proyecto, que por algo la marca vigente tiene 20 años que se estableció, pero que toda esa situación que enfrenta no le quita el ánimo de seguir adelante.

"Lo que tengo muy claro es que vengo a establecer un nuevo récord mundial y si me toma un poquito de más tiempo y mayor esfuerzo, eso no importa", agregó.

Sobre las condiciones climáticas, mencionó que han sido muy adversas, que enfrenta muchas quemaduras en la piel, consecuencia del contacto con "agua mala" y que la obligó a utilizar ropa especial.

"Las condiciones no son nada ideales, son difíciles, adversas, pero todo eso lo pensé, obviamente la parte de la natación será la más difícil porque no sólo estoy lidiando con distancia sino con los elementos", reconoció.

Subrayó que a pesar de todo, afortunadamente su cuerpo, en lo que es rendimiento, "está completito", lo que confirma lo bien que se preparó en los últimos 18 meses, sobre todo pensando lo complicado que sería completar la prueba.

De hecho, afirmó que "sabía que si no le ponía todas las ganas al entrenamiento se iba a notar aquí y hasta el momento, lo que son los brazos, está fuerte" a pesar de que está nadando entre 10 y 16 kilómetros diarios.

En cuanto al entrenamiento para los siguientes días, expresó que ya completó 120 kilómetros, que le faltan 76 y luego de todo lo que ya vivió, "ve fácil" la recta final de esta etapa de nado.

Sin embargo, dijo que para seguir con su recorrido, tiene aplicar una estrategia como si fuera una competencia, es decir, tomando en cuenta tiempos y distancias, sobre todo para evitar una eventual lesión.

"Se trata de récord mundial con mensaje de unidad y libertad y por eso estoy aquí", concluyó la atleta Norma Bastidas.