Incursiona con éxito empresaria colombiana en mercado de EUA

Luz Marina Rojas es una microempresaria colombiana que rompió el temor para exportar a Estados Unidos y aprovechó las bondades del tratado de libre comercio para colocar en ese mercado sus barras de cereal, con un agregado: frutas tropicales.

La empresa que dirige Rijas, una ingeniera de alimentos, es DIPSA FOOD S.A.S., creada hace seis años con el objetivo de importar, producir, comercializar y distribuir alimentos en productos no perecederos.

Rojas contó a Notimex, que cuando empezó a conocer las posibilidades que daba el tratado de libre comercio (TLC), que Colombia negociaba con Estados Unidos desde 2006, ella se dijo: "quiero estar en ese mercado con mis productos".

Antes que el TLC entrará en vigor, el 15 de mayo de 2012, esta empresaria, que tenía cero experiencia en el mundo de las ventas al exterior, buscó asesoría en la estatal Oficina de Promoción a las Exportaciones (Proexport).

"En Proexport empecé a conocer todos los pasos que tenía que cumplir si quería llegar al mercado americano. Los funcionarios me dijeron que mi preparación podía durar más de un año, quizás año y medio y exclame: ¡no puede ser!", recordó.

Pero Rojas convenció a Proexport para que la llevara a Estados Unidos, sólo a mostrar su producto en una de las ruedas de negocios que organiza la entidad, mientras su equipo seguía trabajando y preparándose en Bogotá.

Fue en una de esas visitas comerciales que encontró un empresario interesado en sus barras de cereal que tenía como sello diferente un alto componente de frutas tropicales.

El mercado de Estados Unidos está inundado de barras de cereales, y Rojas quedó sorprendida cuando el empresario le dijo: "quiero su producto por diferente", y ahí empezó el proceso para ingresar al competitivo mercado norteamericano.

DIPSA FOOD S.A.S, es un caso exitoso de las nuevas pequeñas y medianas empresas de Colombia que han llegado con sus productos al mercado estadunidense en el primer año de vigencia del TLC entre los dos países.

La empresa, que en la actualidad envía al mes 500 mil unidades de barra de cereal a Estados Unidos, tiene enormes posibilidades de crecer y llegar a otros lugares como Canadá, Perú, Ecuador y Europa.

"Lo más difícil fue cumplir con todo el tema de regulación y calidad de productos, de certificación de la planta y garantizar ser competitivo en precios", subrayó.

Aseguró que el consumidor estadunidense está dispuesto a pagar un producto que tenga un importante valor agregado y "nuestro sello son barras con frutas naturales y tropicales. El consumidor siente que tiene en sus manos un producto sano y nutritivo".

Rojas sostuvo que los pequeños empresarios deben superar los miedos para ingresar al mercado estadunidense, pero advirtió que dar ese salto requiere "esmero, compromiso y perseverancia".