Critica cardenal peruano ley contra comida "chatarra"

El cardenal peruano Juan Luis Cipriani criticó hoy la denominada ley contra la comida chatarra, promovida por el Estado para regular alimentos con alto contenido energético, al considerar que impone a los peruanos qué pueden o no deben comer.

"Estoy en contra de que a las personas se les imponga qué pueden o no consumir", dijo, en referencia a la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes, en su programa radiofónico sabatino "Diálogo de Fe".

"Muchos han salido a discutir por qué el Estado le tiene que decir a sus hijos qué deben o no deben comer, por qué deben decirle qué es lo mejor o lo peor, cuando es una tarea de los padres de familia", indicó.

"No puede seguir habiendo ese vacío en el rol de la familia, en las decisiones educativas, políticas, económicas. Es la familia el centro y el núcleo", recalcó Cipriani, quien admitió que "la comida chatarra hace daño", pero reiteró su negativa a que se regule qué consumir.

En contraste, el representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Luis Fernando Leanes, elogió que Perú haya iniciado un trabajo por la salud y el bienestar de los peruanos con la promulgación de la ley.

Perú se pone a la vanguardia en esta materia, ya que ha comenzado a elaborar políticas para prevenir enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes y la hipertensión arterial, dijo.

La norma promulgada esta semana por el gobierno peruano establece que los parámetros técnicos referentes al contenido de azúcar, sodio y grasas saturadas, serán especificados por reglamento y se basarán en recomendaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud.

La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) pidió derogar la regulación, al atribuirle errores que perjudican a los consumidores y a las pequeñas y microempresas.

El presidente de la SIN, Luis Salazar, dijo que la ley, con la que el gobierno busca reducir la obesidad infantil mediante restricciones a la publicidad de alimentos procesados dirigida a niños, es más política que médica.

La norma obliga a que los kioscos y los comedores escolares sólo vendan alimentos y bebidas saludables, pero no explica quién o cómo se regulará y determinará si un producto es bueno para los menores.