Regalan Irène y Francis Jacob velada llena de amor, jazz y bossa nova

En una velada íntima llena de amor y sensualidad a ritmo de jazz, bossa nova y bolero, los hermanos Irène y Francis Jacob compartieron con el público mexicano los temas de su disco "Je sais nager" (Yo sé nadar), durante el recital que ofrecieron anoche en El Plaza Condesa, de esta capital.

Irène Jacob (Francia, 1966) es conocida por ser una de las musas del cineasta polaco Krzysztof Kieslowski, quien la convirtió en protagonista de cintas como "Tres colores: Rojo" y "La doble vida de Verónica", por la que fue premiada en el Festival de Cine de Cannes como Mejor Actriz.

Pero también es cantante y desde hace años inició un proyecto a distancia con su hermano Francis, pues él vive en Nueva York y ella en París, para dar vida a su disco "Je sais nager", una mezcla de ritmos africanos y latinoamericanos con letras inspiradas en textos del filósofo francés Gilles Deleuze.

De visita en México, los hermanos Jacob ofrecieron una única presentación para dar a conocer su disco y complacer al público mexicano con un cóctel de música y dulces canciones hechas a partir de historias con las cuales todos se pueden identificar.

Minutos después de las 22:00 horas, Irène y Francis subieron al escenario, acompañados de tres músicos, para ser recibidos con los aplausos de la gente que se alistaba para disfrutar de una noche llena de romanticismo.

Ella lucía un pantalón negro, blusa blanca y chamarra de color miel; él pantalón de mezclilla, blazer negro y gorra de piel, no necesitaron ostentosos atuendos ni una complicada escenografía, ya que una melodiosa voz y la destreza al tocar la guitarra fueron más que suficientes.

El recital arrancó con el tema "Une chanson comme le vent" y continuó con "Les corps simples les plus", la primera canción que compusieron juntos.

"Estamos encantados de estar aquí, en México, con todos ustedes", expresó Irène en su buen español, para luego interpretar una canción de amor con tintes trágicos, al estilo "Romeo y Julieta", que fue acompañada por el juego de luces que se proyectaba en el fondo del escenario.

Ambos regalaron al público lo mejor de su repertorio con temas como "Communion", "Sumatra", "Mon essence a Moi", "Au fond de toi", "Ne serait y pas", "Ami L´", todas ellas incluidas en el disco "Je sais nager" y compuestas por ellos.

Entre canción y canción, Irène compartió con el público las historias que inspiran sus temas, desde una madre que le dice a su hija que su padre podría ser maravilloso, siempre y cuando fuera diferente, "porque los hombres son así... diferentes a lo que nosotras deseamos".

También describió aquellas relaciones que inician con un bello noviazgo, "porque cuando dos personas se acaban de conocer, no necesitan nada, ni siquiera hablar demasiado, todo es mágico, pero con los años las cosas cambian, todo se vuelve más complicado y es entonces que necesitan utilizar un lenguaje más sutil y recordar siempre esos momentos cuando eran novios".

Luego de expresar que "'México es la tierra del amor', en Francia crecimos con muchos cantantes mexicanos", Irène y Francis interpretaron el tema "Contigo aprendí", de Armando Manzanero, con el que rindieron homenaje a la cultura y al bolero mexicanos.

Después de casi dos horas de buena música y canciones que transitaban del amor a la nostalgia, Irène y Francis se despidieron con el tema "La maison du Diable", para luego recibir los aplausos del público.