Sin fundamento los prejuicios contra madres solteras: académica

En México las madres solteras son un sector de la población femenina sujeto a discriminación sin fundamentos, sobre todo por prejuicios culturales y vivir en condiciones de pobreza, alertó la experta Cinthia Cruz del Castillo.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la académica del Departamento de Psicología de la Universidad Iberoamericana (UIA) refirió que, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México hay más de 4.5 millones de madres solteras.

De ese total, añadió, seis de cada 10 viven con sus padres, y aunque más de 70 por ciento trabaja la mayoría pertenece a estratos sociales medios, medios-bajos y bajos.

Estas mujeres se enfrentan a diversos prejuicios infundados, sobre todo en el ámbito laboral y social, que suelen tachar a las familias monoparentales de estar "rotas" y ser "nocivas" para el desarrollo integral de los hijos, expuso.

Sin embargo, alertó que no existe ningún estudio que pruebe que los hijos de familias constituidas tradicionalmente estén mejor desarrollados que los que crecieron con una mamá, dos mamás o que tienen dos papás.

"No hay algo que compruebe que la familia tradicional es la garantía", destacó la doctora en Psicología de acuerdo con un comunicado de la UIA.

Según la especialista en psicología de la familia, no existen investigaciones concluyentes que señalen efectos adversos en el crecimiento mental e intelectual de una persona si proviene de un entorno familiar monoparental.

Más que la concreción de un núcleo familiar tradicional, aseveró, es de mayor importancia el desarrollo de vínculos afectivos entre los cuidadores primarios y los niños.

La experta partió de la teoría del apego del psicólogo estadounidense John Bowlby.

"Existen estudios longitudinales que demuestran que, dependiendo cómo fue la calidad de crianza, o los lazos de crianza de la infancia, estos van a determinar las relaciones de pareja, o de amistad en el futuro", explicó.

Es importante, desde una perspectiva de crianza, una madre que puede ofrecer tiempos concretos de calidad a sus hijos, aunque sean limitados, a que ambos padres estén siempre presentes, pero sean abusivos o negligentes.