Apoya el ITESM a comunidades rurales en aprovechamiento de agua

El Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) reveló que mediante su programa Agua y Vida apoya desde hace más de 15 años con educación a comunidades rurales del noreste del país, para captar el agua de lluvia.

La institución privada resaltó que un problema añejo en la región noreste de México vuelve a tomar relevancia ante las condiciones de extrema sequía que se presentan actualmente.

Esta situación adversa obliga a reflexionar sobre la fragilidad en que están inmersas muchas comunidades, especialmente las rurales, que no disponen de uno de los derechos más básicos como lo es el agua para subsistir, indicó.

Refirió que dicho programa nació en el año 1997 a raíz de la iniciativa del doctor Hugo Velasco Molina (QEPD), quien dedicó su labor académica a investigar e innovar con sistemas que permitieran cosechar agua de lluvia para abastecer a comunidades rurales.

El líder del programa, Mario Manzano, destacó que "se decidió crear en la localidad de San Felipe, ubicada en el municipio de Doctor. Arroyo, Nuevo León, un módulo demostrativo de tecnologías de cosecha de agua de lluvia, donde se establecieron seis prototipos para la cosecha de agua".

Añadió que "esto sirvió para señalar que la iniciativa era posible y, además, que podía abastecer del vital líquido a las comunidades aledañas".

Esta iniciativa, enfatizó, ha contado con el apoyo del gobierno federal a través de la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza) de donativos particulares y de financiamientos propios del Tecnológico de Monterrey.

"Se trata de unir a diversos grupos de colaboración para complementar el programa a través de apoyos diseñados con el fin de transformar las prácticas de subsidio asistencialista, en esquemas productivos que estimulen, y no paralicen, a las comunidades rurales", indicó.

Según investigaciones del Centro de Calidad Ambiental del ITESM, una característica común en las zonas áridas es que el agua de lluvia que se evapora supera por mucho a la que se precipita, lo que genera una baja disponibilidad permanente para consumo humano.

"Con el sistema de recolección que promueve Agua y Vida, se puede capturar el agua de lluvia y retenerla en tanques o cuencas construidas específicamente para ello, y se puede almacenar durante largos periodos, lo que permite a la comunidad administrar su utilización de acuerdo a sus necesidades específicas", señaló.

Expresó que "el programa brinda capacitación a los campesinos para su correcta utilización, facilitándoles las herramientas necesarias para que a su vez, ellos mismos puedan transferir su conocimiento a otras comunidades".

"Nos dimos cuenta que a pesar de tener la tecnología para cosechar agua, las personas no están resolviendo todas sus necesidades, la gente continúa con problemas como una mala alimentación, una mala calidad de vida, carencia de servicios y de vivienda", dijo.

Manzano destacó que buscan crear una sinergia de colaboración que involucre a expertos en diversas áreas científicas como Desarrollo Sostenible, Arquitectura, Desarrollo Social, Educación y Políticas Públicas, que puedan contribuir en la formación de comunidades autosustentables.