El canciller de España, José Manuel García Margallo, se reunirá el martes próximo con el ex presidente de la Coalición Nacional de las Fuerzas de la Oposición y Revolución de Siria (Confors), Moaz al Khatib, informó hoy una fuente oficial.

La Confors es la oficialmente reconocida por España como la legítima "representante" del pueblo sirio.

Ésta reunión tendrá lugar con motivo de la Consulta Nacional de la Oposición Siria, que se desarrollará en Madrid durante los días 20 y 21 de mayo.

El cónclave, en el que participarán miembros de los distintos movimientos de la oposición del país árabe, se organiza en la capital de España con el apoyo del Ministerio de Asuntos Exteriores a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional de Desarrollo (AECID) y su programa Masar.

Masar está dedicado a facilitar las transiciones democráticas en el mundo árabe.

Fuentes diplomáticas indicaron que la facilitación del diálogo entre las distintas corrientes de la oposición Siria, favoreciendo así su cohesión y su capacidad futura de asegurar la unidad, estabilidad y democracia allí, son los objetivos primordiales de esta reunión.

En la entrevista de Margallo con Al Khatib está previsto que ambos analicen el estado de situación de Siria donde el conflicto iniciado en 2011 acabó con la vida de más de 80 mil personas, indicó el Ministerio de Asuntos Exteriores en una nota de prensa.

También acordarán iniciativas internacionales para relanzar la búsqueda de una solución al conflicto.

Entre esas iniciativas está la propuesta conjunta de Estados Unidos y Rusia de relanzar el proceso de Ginebra, Suiza, el cual propugna solución política para la crisis en el mencionado país.

La reunión de la oposición en Madrid se pretende que sirva para avanzar en ese esfuerzo de conciliación política de los diferentes movimientos de este sector político sirio.

Al Khatib es un religioso moderado que fue en los años 90 imán de la Mezquita de los Omeyas de Damasco. Tiene reputación por rechazar el sectarismo y la radicalización del Islam.

Tras el estallido de las protestas en Siria desempeñó un papel decisivo en la movilización de la periferia de la capital Damasco. Fue arrestado en varias ocasiones por sus críticas al gobierno del presidente Bashar al-Assad y se exilió a Qatar.

Dimitió de la dirección de la Confors para ser capaz de trabajar con una libertad que no pudo tener, aunque en la actualidad sigue siendo el representante de Damasco en la coalición.