José Emilio Pacheco se negó el lujo de ser lírico: Álvaro Ruiz Abreu

José Emilio Pacheco nunca se permitió el lujo de ponerse lírico en sus ensayos ni en su prosa, la cual fue meticulosamente cuidada por él; Buscó cada palabra para ponerla en su sitio, y si ahí no le gustaba, la quitaba y ponía otra, en un trabajo no incansable, sino insaciable.

Así lo dijo Álvaro Ruiz Abreu al presentar "Pasión por la palabra. Homenaje a José Emilio Pacheco", libro coordinado por él y la especialista Edith Negrín, esta tarde en el marco de la XXXV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM). El acto fue moderado por Ángel Flores.

Añadió que "eso tiene que ver con la genialidad, o no genialidad, del artista, pero también, con el tipo de trabajo que escoge el artista para trabajar con la herramienta del escritor, que son las palabras", y el poeta y traductor, dejó ver, fue un gran cuidadoso de la forma como empleó cada una de las palabras.

"José Emilio Pacheco se caracterizó por no tener un estilo libre en ese sentido, como sí lo tuvo su gran amigo, su hermano de toda la vida, Carlos Monsiváis, quien fue intuitivo y siempre aventó frases e ideas con un estilo, literario y de trabajo, muy distinto al de José Emilio Pacheco", abonó Ruiz Abreu.

Por eso, explicó en la ceremonia de presentación del libro en la Galería de Rectores del Palacio de Minería, sede de la feria que terminará su edición con una venta nocturna el próximo 3 de marzo, "el libro lleva por título ´Pasión por la palabra´, porque a Edith y a mí nos parece que Pacheco tenía esa obsesión".

Obsesión, explicó, por trabajar las palabras siguiendo la máxima de hallar la palabra justa para expresar cada idea, para dar cada imagen, cada retrato de un personaje de una época, lo que "muestra que con tesón y disciplina en la lectura, y la investigación de las humanidades y las letras se puede llegar a donde él llegó".

El co coordinador comentó que no recuerda si alguna vez le hicieron a José Emilio Pacheco una pregunta sobre el tema, sobre la metodología que tuvo para escribir cada uno de sus textos, siempre inscritos en los más diversos géneros, desde la poesía hasta la prosa; desde el cuento hasta la traducción.

Está clara, agregó y puso en relieve ante quienes abarrotaron el salón donde se llevó a cabo la presentación de esa novedad editorial, "la forma como Pacheco trabajó a lo largo de su vida y la manera como fue creando al personaje en que se fue convirtiendo él mismo. Nunca descuido hacer una afirmación gratuita".