Condena ONU atentados a misiones humanitarias en Colombia

La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó hoy el atentado contra una misión humanitaria en el sur-occidente de este país andino, ocurrido el 21 de octubre de 2013.

En el atentado en una zona rural del departamento del Cauca resultaron heridos tres defensores de derechos humanos de los pueblos indígenas, recordó el organismo internacional.

La misión humanitaria, debidamente identificada, "estaba conformada por ocho personas, entre autoridades tradicionales, guardias indígenas, personal de salud e integrantes del Tejido Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin)".

"El atentado fue contra personas protegidas con medidas cautelares otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos", advirtió el organismo internacional.

La ONU recordó que en el municipio de Jambaló, en el mismo departamento del Cauca, el 15 de noviembre del 2013 fue asesinado el médico tradicional indígena del Pueblo Nasa, Miguel Ángel Conda.

Según el organismo humanitario, cinco médicos tradicionales Nasa, The Walas, han sido asesinados desde 2012 en territorios indígenas del Norte del Cauca.

En los dos últimos años "han sido asesinadas selectivamente más de 50 autoridades e integrantes de comunidades indígenas del Norte del Cauca. Actualmente unos 200 integrantes de comunidades indígenas del Norte del Cauca están amenazados de muerte".

La ONU recordó a "todos los actores armados su obligación de respetar los derechos humanos de las personas civiles, y en particular los derechos de los y las defensoras de derechos humanos, respetando el principio fundamental de distinción".

Los actores armados deben entender que los pueblos indígenas en el Cauca trabajan por su derecho propio a la autonomía y al territorio, y estos derechos están garantizados tanto por la Constitución de Colombia como por la Declaración de Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas.

Las guardias indígenas están conformadas por civiles que ejercen derechos cumpliendo mandatos recibidos por sus comunidades.