Porto Alegre: los gaúchos brasileños tendrán Copa del Mundo

El estadio Beira Río es un obsequio para los ojos de cualquier mortal, con el río Guaíba como paisaje de fondo, orgullo de un sitio único, con apacible vida diurna y frenética vida nocturna, cosmopolita, que comparte costumbres similares con Buenos Aires y Montevideo.

El escenario deportivo es propiedad del Sport Clube Internacional, el "Colorado", máximo exponente del futbol gaúcho (con acento en la letra u, gentilicio de riograndense), que rivaliza desde siempre con el Gremio -campeón mundial de clubes en 1983- de "Ronaldinho", Paulo César Lima y Renato Portaluppi.

Del Inter surgieron leyendas del tamaño de "Manga", Paulo Roberto Falcao, "Marinho" Péres, Valdomiro, Jair, Carpegiani, Batista, Darío y "Lula", integrantes de la verde amarela en diferentes torneos internacionales y Copas del Mundo.

Para la construcción original de este lugar en 1969, en Parque Cacique y avenida Edvaldo Pereira Paiva, en la capital del estado de Río Grande do Sul, los socios del club aportaron ladrillos, cemento, hierro y mano de obra.

Casi medio siglo después, al anunciarse en 2007 que sería sede mundialista, se informó que su financiamiento, por sesenta millones de dólares, correría por cuenta del Internacional a través del programa "Gigante para Siempre".

Antes de que la Federación Internacional de Futbol (FIFA) difiriera y ampliara el plazo para la entrega de la Arena da Baixada de Curitiba por retraso en las obras, el Beira Río corrió el riesgo de quedar fuera del Mundial 2014.

El contratiempo se debió a que los costos por 12.5 millones de dólares de la estructura y las instalaciones, no los quería asumir el club Internacional como responsable de la remodelación.

Sin embargo, se iniciaron negociaciones entre el gobierno estatal y la iniciativa privada para sufragar los gastos, con el apoyo del gobierno federal que preside Dilma Rousseff, nacida en Minas Gerais en 1947, cuya tierra de adopción es Río Grande do Sul.

Para confirmar que no existen problemas insalvables, una comitiva compuesta por la presidenta Rousseff, el secretario de Deportes Aldo Rebelo y el gobernador Tarso Genro, acompañaron al secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, a recorrer el estadio, que para la Copa del Mundo llevará en nombre de Arena Beira Río, orilla del río, en castellano.

Fue bautizado como estadio "José Pinheiro Borda", remodelado y reabierto en diciembre de 2013, con un aforo para 50 mil espectadores, para la realización de cinco partidos del XX Campeonato Mundial de Futbol.

Ahí se enfrentarán Francia y Honduras, Australia y Holanda, Corea y Argelia, Nigeria y Argentina los días 15, 18, 22 y 25 de junio, con un juego en la fase de octavos de final, el lunes 30 de ese mes.

El sur de Brasil -Río Grande do Sul, Santa Catarina y Paraná- es diferente al resto de la nación tropical que todos conocemos en vivo o en tarjeta postal, en vez de palmeras hay pinos, tiene clima templado con cuatro estaciones bien diferenciadas y se bebe mate (chimarrao) y no aguardiente de caña (cachaça).

En lugar de feijoada, hay los más suculentos bifes y con escasas montañas, en esa tierra de amaneceres purpúreos está la interminable y hermosa pampa húmeda del país, con gaúchos vestidos a la más tradicional y fronteriza usanza argentina y uruguaya.

Superior en dimensión territorial a su vecino Uruguay, Río Grande do Sul tiene las playas y dunas de Tramandaraí y Torres, de donde es posible llegar a las poblaciones serranas de Gramado y Canela, con sus casas y cabañas de tipo suizo y austriaco.

De manera especial, los oriundos de Río Grande do Sul, distribuidos en una superficie de 282 mil kilómetros cuadrados, tienen diferente acento y al hablar el portugués, entremezclan el "tú" y el "che", como los argentinos, son blancos y rubios, hijos de europeos que se asimilaron a la patria brasileña desde su arribo en los siglos XVIII y XIX.

Porto Alegre fue fundada en 1742, por inmigrantes portugueses de las islas Azores, italianos, polacos y alemanes, de quienes descienden buena parte de sus cuatro millones de habitantes.

Tiene más de un millón de árboles, considerada, junto con Cuiabá, en el estado central del Mato Grosso, entre las urbes más verdes de Brasil, con su Calçada da Fama, eje de la vida nocturna, ubicada en el barrio rico de Mohínos de Vento.

Los carnívoros pueden darse gusto en las mejores churrasquerías que abundan una tras otra en el centro de la ciudad y para consumir bebidas nacionales y extranjeras, están los bares Naval y Gambrinus, fundados en la década de 1910, del siglo pasado.

Las condiciones climáticas para los visitantes -deportistas y turistas- serán óptimas y formarán parte del gozo que genere el festín futbolístico mundialista en Porto Alegre, en medio de las emociones que deberán brindar los equipos que jueguen en esta sede.

Serán los gladiadores franceses, hondureños, australianos, holandeses, coreanos, argelinos, nigerianos y argentinos, quienes vengan a combatir a la Arena Beira Río, a orillas de las aguas verde-azules del Guaíba.