Colegas recordarán vida y obra de Salvador Elizondo

Salvador Elizondo fue uno de los más importantes narradores y críticos mexicanos, de ello darán cuenta Javier García Galiano, Pablo Soler Frost, Jorge F. Hernández y Phillippe Ollé-Laprune en la sesión "Crónica de un grafógrafo".

A ocho años de su deceso, que se cumplirán el 29 de marzo, Elizondo será recordado el próximo martes por familiares y amigos que se reunirán en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, cuyo acceso será gratuito.

Salvador Elizondo (1932-2006) es autor de una obra narrativa compleja, en la que condensó sus conocimientos pictóricos, científicos y psicológicos.

"Elizondo era el auténtico grafógrafo, porque al escribir utilizaba una pluma y tinta china, dibujaba con prudencia y cada trazo se convertía en sílabas, cada tono en adjetivo. Su legado fue plasmar una obra en la que cada palabra estaba perfectamente cuidada", resaltó en entrevista Jorge F. Hernández.

A su vez, Pablo Soler Frost comentó que Elizondo no gastó todo en su primera novela, "Farabeuf o la crónica de un instante", sino que con su perfecto conocimiento sobre la literatura mexicana y la cultura universal logró crear obras posteriores en cuyos párrafos narró sus propias versiones de la realidad.

"Como antiguo griego y romano, fue un profesor de bárbaros", expresó Soler Frost a la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), organizadora de la actividad.

Si bien Salvador Elizondo no gustaba de etiquetas, se le ha considerado parte de la llamada "Generación de medio siglo" o de "Ruptura", a la que también pertenecen escritores mexicanos como Juan García Ponce, Inés Arredondo, Sergio Pitol, José de la Colina, Juan José Gurrola, Jorge Ibargüengoitia, Juan Vicente Melo, entre otros.

"Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme, ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía...", así comienza el breve texto "El grafógrafo" (1972), que da título al libro homónimo, de Salvador Elizondo (1932-2006).