Acusa AI a Israel de asesinatos deliberados de palestinos

Las fuerzas de Israel han mostrado un cruel desprecio por la vida humana, al haber matado con casi total impunidad a decenas de civiles palestinos, incluidos niños, en los últimos tres años en Cisjordania, denunció hoy Amnistía Internacional.

En su informe, titulado "Gatillo fácil: El uso de la fuerza excesiva de Israel en Cisjordania", Amnistía Internacional (AI) describe el derramamiento de sangre y las violaciones de los derechos humanos, cada vez mayores, en los territorios palestinos.

Ello como consecuencia del uso de la fuerza innecesaria, arbitraria y brutal por parte de las fuerzas de seguridad israelíes contra los palestinos desde enero de 2011.

En todos los casos examinados por AI, los palestinos asesinados por los soldados israelíes no parecían representar una amenaza directa e inmediata para la vida, según el reporte de AI, en el cual da cuenta de 45 civiles asesinados y ocho mil heridos desde hace tres años.

"El informe presenta un conjunto de datos que muestra una terrible constante de homicidios ilegítimos y lesiones injustificadas causados por las fuerzas israelíes en Cisjordania", dijo Philip Luther, director del Programa Regional para Medio Oriente y el Norte de África de AI.

Señaló que "la frecuencia y la persistencia del uso arbitrario y abusivo de la fuerza contra manifestantes pacíficos en Cisjordania y la impunidad de que gozan los perpetradores indican que se trata de una política".

Según cifras de las Naciones Unidas, la cifra de palestinos muertos en 2013 a manos de las fuerzas israelíes en Cisjordania fue superior a los años de 2011 y 2012.

En los últimos tres años, al menos 261 palestinos, entre ellos 67 menores, han sufrido heridas graves como consecuencia del uso de munición real por las fuerzas israelíes.

Además, desde enero de 2011, más de ocho mil civiles palestinos, incluidos mil 500 menores, han resultado heridos de gravedad por disparos de otros medios, como balas de metal cubiertas de goma y el uso de gas lacrimógeno.

Entre los muertos y heridos figuran manifestantes pacíficos, civiles ajenos a las protestas, activistas de derechos humanos y periodistas.

Amnistía Internacional, con sede en Londres, pidió a las autoridades israelíes ordenar a sus fuerzas que se abstengan de usar medios letales, incluido el uso de munición real y de balas de goma, salvo cuando sea estrictamente necesario para proteger la vida.

Asimismo, la organización exhortó a Estados Unidos, a la Unión Europea y al resto de la comunidad internacional a suspender todas las transferencias de municiones, armas y otros equipos a Israel.

El Ejército israelí reaccionó con indignación y rechazó el reporte de AI, al considerarlo desequilibrado ya que omite tanto el "aumento sustancial de la violencia palestina" como lo que denomina "incitación".

En un comunicado enviado a los medios de comunicación, las Fuerzas Armadas de Israel subrayaron que el informe de AI "muestra una falta total de comprensión en cuanto a los retos operativos a los que se enfrenta el Ejército israelí".

Indicó que el informe ignora por completo el aumento sustancial de la violencia palestina iniciada en el último año, al recordar que en 2013 se registraron al menos 132 israelíes heridos, casi el doble que en 2012.

El Ejército israelí también acusó a los palestinos de haber cometido 66 nuevos ataques terroristas en 2013, que incluyeron tiroteos, la colocación de artefactos explosivos improvisados, ataques con armas blancas y el secuestro y asesinato de un soldado en Cisjordania.