Natalia de la Rosa escudriña los murales David Alfaro Siqueiros

La libertad y el discurso revolucionario fueron esenciales en la obra de David Alfaro Siqueiros, comentó la curadora Natalia de la Rosa, en la charla que ofreció como parte de las actividades con las que se recuerda al arista plástico a 40 años de su fallecimiento.

En el conversatorio titulado "El uso de la alegoría en David Alfaro Siqueiros. Narración épico-histórica en el Palacio de Bellas Artes", realizado en el marco del programa Noche de Museos, la curadora De la Rosa hizo una reflexión sobre la iconografía de los murales del artista albergados en el llamado Palacio de mármol.

La también historiadora del arte recordó que luego de sus viajes por Chile y Cuba, entre 1942 y 1943, el artista regresó a su natal México, donde en 1944 creó un manifiesto muy conocido, que tiene la frase "No hay más ruta que la nuestra"; un proyecto dividido de su propuesta plástica.

Los temas del interés del muralista, señaló De la Rosa, se pueden apreciar en su obra, ejemplo de ello es el mural "Cuauhtémoc contra el mito", en la que David Alfaro Siqueiros (1898-1974) hace una reflexión sobre el discurso histórico nacional y cuyo personaje principal es Cuauhtémoc.

"Lo que ofrece es una propuesta de victoria y de resistencia ante la Conquista a partir de un diálogo con otro mural que plasmó en Chile bajo el título ´Muerte al invasor´ que aborda estos temas ligados al movimiento obrero", explicó la curadora.

En la charla, realizada en el Museo del Palacio de Bellas Artes, la historiadora del arte destacó que la obra de Siqueiros tiene la característica de que no partir del programa arquitectónico, como lo hizo Diego Rivera (1886-1957) en el Estadio Olímpico o como lo habría hecho Juan O'Gorman (1905-1982) en la Biblioteca Central de Ciudad Universitaria (CU).

"Para él primero se debe de partir de la pintura para después de ahí hacer una ruptura del espacio arquitectónico y justo ésto lo realiza en los murales del Palacio de Bellas Artes", explicó.

De la Rosa además mencionó que lo que buscaba Siqueiros era que la pintura saliera de la arquitectura y que tuviera un impacto directo al espectador, al mismo tiempo que éste se convirtiera en participé de ese recorrido espacial o virtual.