Presenta Corea del Norte a presunto misionero y espía surcoreano

Corea del Norte presentó hoy a la prensa extranjera a Kim Jeong-uk, también identificado como Kim Jung-wook, misionero bautista surcoreano, detenido desde finales del año pasado, acusado de cargos de espionaje.

En su presentación el presunto espía se disculpó por haber cometido actividades encaminadas a derrocar al régimen de Kim Jong-un, las cuales efectuó bajo las órdenes de Seúl, informó la versión electrónica de The Korea Herald.

Kim indicó que trabajó durante varios años como misionero bautista en China, cerca de la frontera con Corea del Norte, y abrió una iglesia, desde la cual trató de atraer a ciudadanos norcoreanos.

Añadió que se reunió varias veces con funcionarios de inteligencia de Corea del Sur antes de cruzar hacia el Norte desde Dandong, China, y afirmó que había recibido miles de dólares por su servicio.

"Yo estaba pensando en convertir a Corea del Norte en un país religioso, destruir a su actual gobierno y a su sistema político'', explicó.

"He recibido dinero de los servicios de inteligencia, seguí sus instrucciones y me arreglé con ciudadanos norcoreanos para que actuaran como espías".

"Y también establecí una iglesia clandestina en China, en Dandong, y varias personas me proporcionan información acerca de la vida en Corea del Norte, la cual proporcioné a los servicios de inteligencia surcorenos," dijo también.

La confesión del supuesto espía se produce cuando existían signos de una leve mejoría en las relaciones entre las dos Coreas, que técnicamente siguen en estado de guerra tras el fin del conflicto en 1953, que terminó con un armisticio y no un tratado de paz permanente.

Corea del Norte anunció el pasado siete de noviembre, a través de sus medios de comunicación oficiales, que había arrestado a un espía de Corea del Sur que se dedicó a "actividades contra el Estado" en un tercer país durante casi seis años.