Padece Múnich ataques intimidatorios de activistas de extrema derecha

En el curso de los primeros días del juicio contra la célula neonazi Clandestinidad Nacionalsocialista (NSU), numerosas organizaciones han sido blanco de acciones intimidatoria que se atribuyen a activistas de extrema derecha.

De acuerdo a información del diario Süddeutscha Zeitung, el bufet de abogados que representa a la familia de una de las víctimas fue ensuciado con excrementos y orina en su puerta el lunes por la mañana.

La oficina de abogados se encuentra precisamente en uno de los barrios de Múnich donde la célula NSU asesinó a una de sus víctimas, según señaló el diario local.

Asímismo, las Oficinas de Inmigrantes del estado federado de Bavaria recibieron ataques de intimidación, en particular pintas con frases racistas y cristales rotos.

La policía de Múnich dijo al diario de centro izquierda que no excluye que detrás de estos ataques haya extremistas de derecha, rechazó sin embargo proporcionar mayores detalles.

"No consideramos en general que haya un aumento de crímenes de extrema derecha", en correspondencia con el juicio, dijeron fuentes policiales.

Uno de los ataques más recientes se registró la noche del jueves en un complejo de viviendas de la calle Ligsalzstrasse, cuyos inquilinos son activistas en contra de la extrema derecha.

No fue la primera vez que el edificio estuvo en la mira de ataques de este tipo: las agresiones empezaron dos días después del comienzo del juicio, el 8 de Mayo, cuando un hombre vestido de negro tiró huevos contra las viviendas.

Más tarde, los inquilinos encontraron en las paredes la frase, "anti-antifascista", una expresión que deja espacio a pocas dudas acerca de la orientación política de los agresores.

Uno de los inquilinos denunció que con sus acciones los autores, "quieren que nos sintamos incómodos. Sin embargo no nos dejamos intimidar: somos una casa abierta y seguiremos siéndolo".

En las oficinas de inmigrantes se encontraron pintas en las ventanas con palabras como "NS ahora", es decir, nacionalsocialismo ahora, y otra vez "anti-antifascistas".

El juicio en Múnich es el mayor por terrorismo político en Alemania desde los años setenta. En el se juzga a la supuesta integrante Beate Zschäpe y a cuatro posibles ayudantes por su responsabilidad en diez homicidios, dos ataques con bombas y varios robos.

El jueves los jueces interrumpieron el proceso hasta el próximo 4 de junio. Mientras Zschäpe anunció que no hablará, dos de los imputados aceptaron declarar frente a la corte y un tercero también emitirá una declaración.

El juicio tiene lugar en el medio de una enorme atención mediática, entre otras cosas porque las autoridades fracasaron durante 13 años en detectar la existencia de la célula y conectar sus crímenes entre ellos.