Diputada urge fortalecer mecanismos de participación ciudadana

Una democracia en ciernes como la mexicana requiere fortalecer sus mecanismos de participación ciudadana, por lo que el electorado debe tener el derecho de revocar un mandato cuando la mala actuación de sus representantes así lo amerite, opinó la diputada federal, Julisa Mejía Guardado.

La secretaria de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados indicó que de lo contrario, la ciudadanía queda sujeta a los arbitrios y designios de un diputado, un senador, el presidente de la República, un gobernador o alcalde desvinculados de los intereses y necesidades de sus representados.

Comentó que "mediante el procedimiento de revocación de mandato, el electorado tiene el derecho a destituir del cargo a un funcionario público a quien él mismo eligió, antes de que concluya su periodo."

Precisó que se consideran causales para que el electorado solicite la revocación de mandato de un funcionario público electo si incurre en actos de corrupción, ineficiencia, violación de derechos humanos y pérdida de legitimidad.

Consideró que esta figura de la democracia participativa que propuso al inicio de la actual LXII Legislatura, refuerza el control popular sobre el gobierno, permite a los votantes corregir fallas de los sistemas electorales provocadas por errores en las papeletas de votación y fallas en los sistemas de conteo electrónico, entre otras.

Además, agregó, reduce la alienación de los votantes, educa al electorado y la existencia de la revocación estimula a los funcionarios públicos electos a ser más responsables con sus electores.

Al anunciar un ciclo de conferencias sobre las reformas política, energética, de telecomunicaciones, educativa y laboral, que iniciarán este viernes con el tema La Reforma Política, ¿en riesgo la democracia?, prosiguió que también estimula a los votantes a jugar un rol de supervisión más activo en relación a los funcionarios electos.

"La revocación de mandato se fundamenta en los principios de soberanía popular, y representación y rendición de cuentas, a través de los cuales el pueblo ejerce su soberanía. Es, por tanto, una de las figuras de participación electoral menos explorada por los regímenes democráticos de todo el mundo", subrayó.

Mejía Guardado mencionó que la revocación de mandato es un componente de pocas constituciones democráticas.

Aclaró que en Estados Unidos la mayoría de las normas relativas a la destitución prohíben su uso durante los primeros 12 meses del mandato de los funcionarios y, en cinco estados, durante los últimos 180 días de ejercicio del cargo.

En México, agregó la legisladora perredista, el artículo 115 de la Constitución imprimió la revocación de mandato como facultad de los congresos locales.

Ello, al señalar en su fracción 1, párrafo tercero que "las legislaturas locales, por acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes, podrán suspender ayuntamientos, declarar que éstos han desaparecido y suspender o revocar el mandato a alguno de sus miembros, por alguna de las causas graves que la ley local prevenga".

"Siempre y cuando sus miembros hayan tenido oportunidad suficiente para rendir las pruebas y hacer los alegatos que a su juicio convengan".

Por ello, anunció que ante la discusión de una consulta popular acotada que se hace en la Cámara de Senadores, propondrá de nuevo reformas a los artículos 40, 41 y la fracción XXIX-O del 73 de la Constitución para que exista la revocación de mandato a través de referéndum o plebiscito en el país bajo tutela del Instituto Nacional Electoral.