INAH presenta exposición "Águilas mexicanas. Iconografía"

En el marco de la conmemoración del Día de la Bandera, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Galería de Historia, Museo del Caracol, presenta la exposición "Águilas mexicanas. Iconografía".

En un comunicado, el INAH indicó que la muestra estará disponible hasta el 22 de mayo y abordará la historia del lábaro patrio, así como sus transformaciones y significados.

Junto con la bandera y el himno nacional, se encuentra la riqueza de su historia e iconografía, la cual cuenta que tras años de un largo camino desde Aztlán, los mexicas encontraron al águila y la tomaron como la señal que Huitzilopochtli, dios de la guerra, les había prometido para fundar Tenochtitlan.

A casi 689 años del mítico suceso, el águila devorando una serpiente sobre un nopal continúa siendo uno de los íconos más representativos de la identidad nacional, ya que además de ser parte del escudo nacional, se trata de uno de los símbolos patrios.

El distintivo se ha ido modificando a lo largo de su historia, ya que se ha representado de perfil y de frente, con corona durante los dos Imperios; se le añadió una serpiente después de la conquista, pero conservó el nopal del mito mexica.

Asimismo, se estilizó al agua referente al lago de Texcoco y a Tenochtitlan, y se le incorporaron laureles, entre otros elementos.

Fue en el grabado del escudo de armas de la naciente Ciudad cuando se plasmó el águila por primera vez por orden del Rey Carlos V, no obstante, el símbolo apareció únicamente como timbre, es decir, como la insignia que se coloca arriba del escudo.

El insurgente Ignacio Allende la incorporó como símbolo central rodeado por signos de guerra, siendo esa la primera vez que el águila apareció en una bandera.

Durante la lucha de Independencia, los demás batallones también incluyeron el águila en sus banderas como un elemento de identidad nacional, entre ellos José María Morelos en 1812, quien le agregó un puente de tres arcos y una colorida cuadrícula alrededor.

En 1823, Agustín de Iturbide estableció el primer decreto para implementar la presencia del águila coronada en la bandera, y un año más tarde, en la Constitución se publicó el grabado de José Mariano Torreblanca, quien la representó de frente con las alas extendidas.

El diseño continuó variando, y en 1917, durante el periodo presidencial de Venustiano Carranza, el águila volvió a aparecer de perfil. Fue hasta 1968 cuando, para unificar y respetar este símbolo nacional, se decretó la Ley sobre el escudo, la bandera y el himno propios.

La ley estableció como formal apariencia al águila plasmada en su perfil izquierdo, posada con su garra izquierda sobre un nopal naciente de una peña florecida en un lago.

Se especificó además, que con la garra derecha y con el pico devora a una serpiente. Todo ello rodeado en un semicírculo por pencas de nopal y dos ramas de encino y laurel, entre otros elementos.

En la exposición podrán encontrarse 10 réplicas de banderas, dos imágenes de la fundación de México-Tenochtitlan, 11 grabados, seis condecoraciones y 19 monedas de la colección del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec.

Las monedas de oro y plata corresponden al periodo entre 1810 y 1950, contaban con un valor de ocho reales y un peso, y en ellas se podrán apreciar las diversas representaciones del águila, situadas en el frente y el reverso.

Se podrán encontrar también grabados de los escudos de armas de la capital, y reproducciones de las banderas utilizadas en la lucha de Independencia, los dos Imperios, la Revolución Mexicana, y el actual emblema nacional.

Podrán apreciarse algunas banderas utilizadas por personajes como Ignacio Allende, José María Morelos y Agustín Iturbide, además, se incluye un taller para niños.