Industriales independientes piden endurecer iniciativa de Competencia

La Asociación Nacional de Industriales Independientes (ANEI) exhortó al Legislativo discutir y aprobar la iniciativa de la nueva Ley de Competencia Económica, " y si la van a enmendar", que sea para endurecer las medidas de combate a prácticas anticompetitivas y hacer su aplicación más efectiva y rápida".

Dijo que de tener éxito dicha legislación "inmediatamente después de su aplicación deberíamos observar reducciones de precios importantes".

Sin embargo, el organismo considera que hay tres puntos débiles de la iniciativa presentada la semana pasada por el Ejecutivo a la Cámara de Diputados.

En primera instancia, estima que debería ser más clara en cuanto a la penalizaciones a los involucrados en prácticas anticompetitivas.

En su opinión, el Ejecutivo debería además mostrar voluntad al establecer códigos de conducta en el establecimiento de precios y condiciones de suministro de las empresas paraestatales.

Además de obligarse a suministrar esos insumos con suficiencia y a precios y condiciones competitivos internacionales y a no mezclar la política de ingresos del Estado con los precios de esos insumos.

Asimismo, estima que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) debería tener derecho de opinar en forma vinculante en propuestas de ley y políticas públicas que considere afectan la competencia.

La ANEI asegura en un comunicado que la aprobación y entrada en vigor de esta legislación sería la reforma más importante, hasta ahora, de las realizadas por el Ejecutivo en materia económica.

"Supera en importancia a la reforma energética que tanta difusión ha tenido y a otras disposiciones en esta materia", porque el principal obstáculo para aumentar las inversiones productivas, el crecimiento económico y la creación de empleo "es el generalizado abuso de empresas preponderantes", señala.

El organismo privado refiere que de acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económicos (OCDE), los consumidores mexicanos gastan hasta 40 por ciento más en sectores con baja competencia.