Universidad pública, esencial para vida democrática: Narro

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), José Narro Robles, afirmó en Guatemala que la universidad pública es una institución esencial para la vida democrática de los países.

Mediante el cumplimiento de sus funciones, esas instituciones desempeñan una función de enorme importancia en la consolidación de los principios y valores colectivos que sustentan la democracia, dijo Narro Robles, de acuerdo con un comunicado de la UNAM.

Ante la proliferación de servicios educativos privados, provenientes incluso de otras naciones y la llegada de actividades educativas en las que predominan criterios propios del mercado, consideró indispensable resistir y rechazar esa fórmula.

Al ofrecer la lección inaugural del ciclo académico 2014 de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), con la conferencia Reforma universitaria y desafíos de la educación superior en América Latina en el siglo XXI, dijo que el mercado no debe regular el diseño, organización o prestación de servicios educativos.

Narro Robles afirmó que frente al momento histórico, ante los desafíos que plantean la globalización y la sociedad del conocimiento, es indispensable redoblar los esfuerzos para avanzar hacia un nuevo modelo de universidad latinoamericana.

Opinó que es insuficiente generar y transmitir el conocimiento para cumplir efectivamente la encomienda con responsabilidad social y popuso asumir una labor más activa en el planteamiento y ejecución de soluciones locales, nacionales y regionales.

"Debemos asumir, a plenitud y con responsabilidad social, nuestro papel de motores del cambio social", propuso el rector de la UNAM y reconoció que en la actualidad la globalización ejerce presiones sobre las universidades públicas.

"No son raras las pretensiones de que deben estar más vinculadas a la producción de riqueza y a la formación de recursos humanos que sepan usar las nuevas tecnologías", expuso.

Hizo notar que si bien nuestras instituciones deben hacer eso y apoyar los procesos productivos, ello no significa que ésta sea su única o siquiera su principal orientación.

Pero aceptarlo implica dejar de lado disciplinas académicas de las áreas humanísticas, sociales, de las artes y de las ciencias básicas indispensables para el desarrollo humano, para el engrandecimiento, la conservación y el progreso de las sociedades y su cultura.

Por ello, subrayó, la necesidad de cuidar que la modernización de los sistemas educativos refuerce las identidades, favorezca la igualdad de oportunidades sin discriminación de tipo alguno y que permita formar buenos profesionistas y ciudadanos responsables.

Sostuvo que las universidades públicas deben tomar conciencia de las tendencias mundiales para aprovecharlas, sin perder su rumbo ni su autonomía, sin menoscabo de su función de ser la conciencia crítica de la sociedad.