Advierte Le Monde tensiones en Argelia si permanece Bouteflika

Argelia se mantuvo fuera de las revoluciones árabes, el gobierno usó ganancias del petróleo para calmar protestas, pero los argelinos no son sordos ni ciegos, así que el presidente Abdelaziz Bouteflika ya debe pasar el poder, sugirió hoy Le Monde.

El diario francés criticó en su espacio editorial las aspiraciones del presidente argelino para un cuarto mandato, a pesar de sus 77 años de edad, a los problemas de salud que padece, y a que permanece en el cargo desde 1999.

Refirió que apenas el pasado fin de semana el primer ministro argelino Abdelmalek Sellal anunció la candidatura de Bouteflika para los comicios presidenciales a celebrarse en abril próximo, revelación que el propio mandatario debía haber hecho.

Sin embargo, el veterano líder sufrió un derrame cerebral en abril de 2013, cuyas secuelas le han impedido hablar en público desde entonces, apuntó.

Bouteflika se presenta a la elección presidencial bajo el signo de la estabilidad que él defendió y, precisamente, a nombre de ello logró que en 2008 se aprobaran enmiendas constitucionales para exceder el límite de dos mandatos y poder ser elegido para un tercero, indicó.

"Pero la estabilidad se ha estancado y comienza fuerte a parecer una obstinación, con riesgo de rechazo a la alternancia", puntualizó el periódico y afirmó que para la oposición argelina un cuarto mandato de Bouteflika es la terquedad de éste a permanecer en el poder.

La aspiración del presidente ya es fuente de tensión en ese país y dibuja un panorama político y social preocupante que avanza, en principio el partido gubernamental está experimentando fuertes divisiones internas, señaló.

Aunado, el principal partido aliado del gobierno, el Movimiento Social por la Paz, ya se unió a la oposición y hay múltiples llamados a boicotear el proceso electoral, añadió el rotativo en su editorial "Abdelaziz Bouteflika y el peligro del estancamiento".

Para Le Monde, aunque su gobierno supo evitar el contagio de la "primavera árabe", los argelinos se preguntan si Bouteflika puede hablar y si puede gobernar, pero no son sordos ni ciegos, ven hacia otras partes del mundo.

"En contra de Bouteflika, está la enfermedad y la enorme brecha que tiene con la población joven, así que el mejor servicio que Bouteflika podría hacer es entregar a su país a otras manos", concluyó.