Mueren 30 milicianos en bombardeo militar contra Talibán paquistaní

Al menos 30 presuntos milicianos fallecieron hoy en un bombardeo del Ejército de Pakistán, contra refugios de la milicia del Talibán en las regiones de Waziristán del Sur y del Norte, fronterizas con Afganistán.

Los bombardeos, los cuartos lanzados por Pakistán desde hace una semana cuando suspendió sus negociaciones de paz con Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), fueron efectuados durante la madrugada de este martes y se concentraron en supuestos centros de entrenamiento de terroristas.

Fuentes militares informaron que el Ejército se dirigió contra los escondites de los milicianos talibán en las regiones de Waziristán del Sur y Waziristán del Norte, según reporte de la cadena privada paquistaní Danw.

"Los militantes habían capturado a un tramo entre Waziristán del Sur y Waziristán del Norte y habían establecido centros de formación donde también se preparan a los terroristas suicidas", dijo un funcionario militar, en condición de anonimato.

Los ataques aéreos se concentaron en el valle remoto Shawal y las áreas de Dattakhel, en Waziristán del Norte, donde se estima que hay sitios o instalaciones de entrenamiento de militantes talibán y para los que aspiran a ser atacantes suicidas

De acuerdo con el reporte de la cadena privada paquistaní, en el bombardeo pudieron haber perecido también civiles, aunque por ahora es difícil confirmar esta información, debido a que está prohibido el acceso a la zona de periodistas y observadores independientes.

Residentes del Norte de Waziristán han huido en los últimos días de la zona hasta la frontera con Afganistán, anticipándose a una ofensiva militar a gran escala, dejando casas, tiendas y aldeas detrás, para establecerse en zonas más seguras, como la ciudad de Bannu.

Aviones de combate paquistaníes han estado golpeando objetivos en la región desde hace justo una semana, cuando se desvanecieron los esfuerzos del gobierno para alcanzar un acuerdo de paz con la insurgencia talibán.

El gobierno Pakistán anunció su decisión de suspender el diálogo con el Talibán paquistaní para un acuerdo de paz, luego de la ejecución de 23 guardias del Cuerpo de Fronteras (FC), que fueron secuestrados desde 2010 por el grupo extremista.