"Cuevas por siempre" rendirá homenaje al "Gato macho"

El artista plástico José Luis Cuevas, quien en los inicios de su carrera llegó a tomar como modelos a pacientes del manicomio La Castañeda, celebrará mañana su cumpleaños 83 con una gran retrospectiva en el museo que lleva su nombre, en el centro de la capital mexicana.

Bajo el título "Cuevas por siempre" se exhibirá lo más representativo de su acervo, entre esculturas, dibujos, pinturas y acuarelas, además de la obra nueva creada a lo largo de 2013.

El condecorado Premio de Excelencia en Arte y Diseño (1964) nació el 26 de febrero de 1931 (aunque por años él aseguró que del 34), en los altos de la fábrica de lápices y papeles "El lápiz del águila", administrada por su abuelo paterno Adalberto Cuevas, destaca su perfil en el portal "joseluiscuevas.com.mx".

En 1947 realizó sus primeros grabados asesorado por la pintora Lola Cueto (1897-1978), en el México City Collage. Ese mismo año impartió clases de Historia del Arte en el Instituto Coronet Hall.

Seis años después, en la Galería Prisse presentó su primera exposición individual en la Panamerican Union en Washington, D.C., donde logró vender toda su obra.

Es reconocido por escribir "La del nopal" (1953), artículo donde redacta los aspectos del movimiento mexicano Mural y abogar por una mayor libertad artística, cita el portal electrónico "rogallery.com".

Cuando José Luis Cuevas realizó su "Mural efímero" (1967), en la Zona Rosa, en 1967, provocó una gran expectación entre los asistentes y fue ampliamente comentado por la prensa nacional y extranjera.

En esa época, el artista rebelde se encontraba en la cúspide de la fama y congeniaba con figuras como Luis Buñuel, Carlos Fuentes, Leonora Carrington, Julio Cortázar, Juan Soriano, Gabriel García Márquez y Alberto Gironella.

También fue de los miembros más visibles de la llamada "Generación de la ruptura", que creó un arte más abstracto y cosmopolita en contraste con la Escuela Mexicana de Pintura, encabezada por Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

En 1978 recibió un homenaje continental de la OEA y su "Cuaderno de París" fue considerado "el libro más bello" en el Festival del Libro de Stuttgart, Alemania.

Escribió después el libro autobiográfico "Gato macho" (1994), publicación en la que plasma sus obsesiones recurrentes, sus aventuras y desdichas amorosas.

Según declaraciones a medios nacionales, el también grabador, se tomó durante 30 años una fotografía todos los días para ver su proceso de envejecimiento; experimento que terminó en el 2000, a raíz de la muerte de su primera esposa Bertha Riestra.

Cuevas, quien recibió la Medalla de Oro en la I Trienal de Grabado de Nueva Delhi (1968), promovió la expresión individual y el arte figurativo que refleja la condición humana contemporánea.

Sus obras, ha dicho, fueron influenciadas por el arte gráfico de Goya y Picasso, así como por Posada y Orozco, cuyas representaciones de criaturas deformes, la humanidad degradada y las prostitutas eran de particular interés temático.

A través de los años, ha rendido homenaje a sus pintores favoritos, así como escritores, como Fedor Dostoievski, Franz Kafka, Francisco de Quevedo y el Marqués de Sade, en numerosas series de dibujos y grabados.

Ha realizado exposiciones individuales en museos y galerías de todo el mundo, entre las que destacan aquellas montadas en el Museo de Arte de San Francisco (EUA); el de Arte Moderno (Ciudad de México) y el de Musée d'Art Moderne (París), entre otros.

Entre sus muchos galardones están los premios Internacional de Dibujo, Internacional de Grabado, Bienal Latinoamericana de Grabado, Bienal de Sao Paulo, de 1959, así como el Nacional de Bellas Artes de México, en 1981, y representó a México en la Bienal de Venecia, de 1982.

En 1992, el Museo José Luis Cuevas se abrió en la Ciudad de México, recinto que este año le brindará un homenaje al "Gato macho".