Muere comandante talibán paquistaní en ataque armado

El comandante del Talibán paquistaní Asmatullah Shaheen murió hoy en un ataque armado perpetrado por hombres desconocidos, en la región de Waziristán del Norte, informaron fuentes oficiales paquistaníes.

Shaheen, quien fue clave de la shura (Consejo Supremo) del Tehreek-i-Taliban de Pakistán (TTP) y que sirvió como el jefe del grupo tras la muerte de Mehsud Hakeemullah en 2013, fue muerto a tiros cerca de la zona de Ghulam Khan, fronteriza con Afganistán.

Fuentes de seguridad paquistaníes informaron que en el ataque, cuya autoría no ha sido reivindicado, también fallecieron tres asistentes del alto comandante del TTP, según reporte de la cadena privada Dawn.

"Hombres armados no identificados atacaron su auto y mataron a Shaheen, al conductor y a los guardias", confirmó un miembro de la familia del líder del Talibán paquistaní, que hasta el momento no ha confirmado su muerte.

Shaheen estaba en la lista de los 20 comandante del TTP más buscados por el Ejército de Pakistán, por cuya cabeza se ofrecía desde 2009 una recompensa de 10 millones de Rupias (unos 95 mil dólares).

A finales de enero pasado, informes sin confirmar aseguraron que el líder rebelde habría muerto durante los ataques aéreos que el Ejérctito lanza de manera cotidiana contra los santuarios talibán en Waziristán del Norte.

Shaheen ganó notoriedad en 2009, después de que se atribuyó la responsabilidad por un atentado suicida contra una procesión religiosa en la sureña ciudad paquistaní de Karachi, que provocó la muerte de 44 personas.

El líder rebelde también fue responsable de asaltar un puesto paramilitar en el distrito noroccidental de Tank en 2011, provocando muertos y el secuestro de 15 personas, 11 de las cuales fueron posteriormente ejecutadas, mientras que el resto logró escapar a salvo.

A fines de enero, Pakistán comenzó conversaciones con representante de Talibán para poner fin a su insurgencia de siete años, sin embargo, el grupo asesinó a 23 guardias que tenía en su poder desde 2010, lo que llevó a las autoridades a suspender las pláticas la semana pasada.

Desde entonces, la Fuerza Aérea de Pakistán ha llevado a cabo varios ataques aéreos contra presuntos santuarios TTP en las regiones tribales de Waziristán, fronteriza a Afganistán.