Sigue reunión de familias coreanas entre tensión por ensayos militares

La segunda ronda de reuniones de familias separadas por la Guerra Coreana (1950-1953) continuó hoy en el centro turístico norcoreano de Kumgang, en medio de la tensión por el inicio de los ejercicios militares entre Corea del Sur y Estados Unidos.

Entre lágrimas y emociones encontradas, un total de 357 sudcoreanos se reencontraron en un hotel del Monte Kumgang, en la costa este de Corea del Norte, con sus 88 parientes norcoreanos, que no habían visto desde hace 60 años, según un reporte de la agencia Yonhap.

En el segundo de tres días de reuniones, los coreanos del Sur y del Norte intercambiaron regalos entre sí durante un encuentro privado en sus habitaciones de hotel, retrasado por unos 20 minutos, ya que los ascensores dejaron de funcionar debido a la escasez de energía.

De acuerdo con el reporte de la agencia estatal de noticias sudcoreana, los familiares almorzaron y pasaron varias horas en el hotel antes de reunirse todos juntos en la sala de banquetes del recinto turístico.

Para mañana martes, el último día de esta segunda ronda de las reuniones, los sudcoreanos se encontrarán, por última vez, con sus parientes norcoreanos en torno a las 09:00 horas locales (00:00 GMT), durante una hora, antes de regresar a Corea del Sur.

El recuentro de familias es el segundo en menos de una semana, luego de que el sábado anterior 80 ancianos sudcoreanos, acompañados por 56 familiares, regresaron a Seúl del complejo vacacional de Corea del Norte después de haber compartido tres días con sus seres queridos separados.

Este evento, que no se celebraba desde 2010, sugiere que las relaciones entre las dos Coreas están mejorando, tras la tensión vivida el año pasado debido al tercer ensayo nuclear de Corea del Norte y sus amenazas bélicas contra Corea del Sur y Estados Unidos.

Sin embargo, este reencuentro se celebró en medio del inicio de los ejercicios militares anuales conjuntos entre Corea del Sur y Estados Unidos, que han sido denunciados reiteradamente por Corea del Norte como un ensayo para la invasión de su territorio.

Corea del Norte exigió a Seúl posponer las maniobras militares con Estados Unidos hasta que terminaran las reuniones, aunque después se retractó.

Yonhap destacó que la decisión de Norcorea de continuar con el encuentro podría indicar que Pyongyang se toma en serio la reconciliación con Corea del Sur y que las reuniones familiares pueden servir como un primer paso para mejorar las relaciones.

Millones de sudcoreanos permanecen separados por la frontera intercoreana debido a que ambas naciones se encuentran técnicamente en guerra, dado que el conflicto terminó con un alto al fuego y no con un tratado de paz, por lo que no hay comunicación entre los países.