Sedentarismo, factor en el desarrollo de obesidad mórbida

El especialista Francisco Javier Haro Valdés manifestó que el sedentarismo y los malos hábitos alimenticios son los factores que predominan en el desarrollo de obesidad mórbida.

El responsable de la Clínica de Obesidad del Hospital de Especialidades del IMSS en Jalisco agregó que en este nosocomio se realizan en promedio anual entre 60 y 80 cirugías para recuperar la calidad de vida de estos pacientes que en su mayoría son mujeres.

Comentó que el llamado bypass gástrico consiste en reducir el volumen del estómago de una capacidad de entre mil 500 a dos mil mililitros, a sólo 30 a 50 mililitros.

"A ese mini estómago lo conectamos a un segmento del intestino delgado y logramos cambios metabólicos importantes que se traducen en la disminución, e incluso eliminación en el consumo de medicamentos para control de enfermedades como diabetes".

Expresó que hasta 80% de los pacientes enviados para su atención a la Clínica de Obesidad son diabéticos, hipertensos o ambos, "además de tener problemas en el manejo de sus lípidos, apnea del sueño y los hay inclusive que no pueden caminar por daños articulares a nivel de las rodillas".

Dijo que a su llegada a la Clínica de Obesidad, los pacientes se someten a un estricto seguimiento multidisciplinario que incluye al endocrinólogo, nutriólogo y psicólogo, entre muchos especialistas más.

Manifestó que la finalidad de reducir entre 10% y 15% el exceso de peso antes de definir si son candidatos o no a la cirugía, la cual se deja como última opción.

"De 5% a 10% de los pacientes logran, durante el proceso de protocolo inicial, bajar de peso, y algunos de manera tan importante que obvian la necesidad de someterse a cirugía", precisó.

Explicó que se trata de una cirugía compleja y extensa que una vez realizada amerita seguimiento estrecho por personal médico, el cual debe ser insistente en el compromiso del paciente en cuanto a adaptarse a nuevas condiciones de alimentación y estilo de vida.

Resaltó que una vez sometidos a la cirugía, los pacientes que son diabéticos, consiguen hasta 80% disminuir la dosis de insulina que se aplican o inclusive prescindir de la misma.

"En los hipertensos el efecto benéfico en cuanto a omitir la toma de medicamentos para conseguir el control de su presión, llega a 70%, lo que evidencia lo benéfico de esta cirugía, más que el aspecto externo o estético, se consigue una vida más saludable", afirmó.

Precisó que debido a las modificaciones metabólicas, estos pacientes de por vida reciben suplementos vitamínicos y de minerales para evitar que caigan en situaciones de desnutrición potencialmente riesgosas, "la mayoría se acoplan a su nueva condición".

Manifestó que una vez que consiguen perder peso, los pacientes pueden requerir de una cirugía de contorno corporal para retirar la piel sobrante tras la pérdida de peso obtenida.

"Para esto, hay que tomar en cuenta varios aspectos, siendo el más importante, el conservarse en el peso que perdió de manera constante a lo largo de por lo menos un año".

Detalló que en ese lapso se vigila que no tengan fluctuaciones de peso, y en función de ello, se define su cirugía de reconstrucción, "pero también se toma en cuenta si en los colgajos de piel los depósitos de grasa representan riesgo para su salud, en cuyo caso también se procede a su retiro".

Mencionó que México se ha convertido en un país "obesogénico".

Resaltó la importancia de la toma de conciencia por parte de la población en general para evitar factores de riesgo para el desarrollo de sobrepeso y obesidad.

"Equilibrar los alimentos y hacer ejercicio de manera consistente constituyen la mejor mancuerna para conservar el peso ideal y con ello un estado de salud adecuado, sobre todo si se toma en cuenta que la mayor parte de pacientes atendidos en la Cínica de Obesidad se ubican entre 35 y 45 años, es decir, en plena etapa productiva", apuntó.