Barranca de Huentitán, atractivo desde los primero pobladores

La importancia de la barranca de Huentitán viene desde los orígenes de la historia de los primeros pobladores de la ciudad de Guadalajara, que era un vínculo entre diferentes pueblos, indicó el investigador Ricardo Alvirde Sucilla.

En entrevista con Notimex el también presidente de la Sociedad Histórica, Cultural y Patrimonial de Guadalajara agregó que "la historia de Huentitán es muy interesante, muchos no volteaban a ver a la barranca aparentemente hasta hace poco.

"La barranca era un vínculo entre diferentes pueblos y en la actualidad diversos municipios se comunican a través de la barranca", agregó.

Desde épocas muy antiguas, los primeros pobladores de Guadalajara también utilizaban esa barranca "como una comunicación y la parte de Huentitán resulta interesante, ya que hay asentamientos franciscanos que se dieron a partir de la llegada de los primeros pobladores europeos, donde establecen ahí un hospital".

Comentó que la barranca de Huentitán "pudo haber sido un lugar de ofrendas y era también el paso que comunicaba hacia el norte, hacia Zacatecas, hacia otros poblados, y por ahí se dio un intercambio comercial".

Dijo que también era la salida hacia tierras más agrestes, "no hay que olvidar los caxcanes, que trajeron muy preocupados a esos primeros pobladores tapatíos, quienes fueron los que decidieron dejar esas tierras caxcanas y se vinieron para este Valle de Atemajac".

Añadió que la barranca, con todos sus encantos y misterios, permaneció un tiempo alejada, como un pueblo más.

"Tuvo su alcaldía propia, tuvo una breve participación en la guerra de Independencia, su alcalde fue llamado a cuentas por repartir información a favor de la insurgencia, y de ahí se pierde otra vez y ya no se vuelve a hablar de Huentitán", dijo.

Señaló que Guadalajara mantenía sus límites urbanos con la barranca de Belén, hacia el norte, "la cual llegaba a unirse a la barranca de Huentitán en algún punto, entonces los tapatíos no pasaban de ahí, el tránsito que había era el necesario exclusivamente para comprar animales o alimentos, pero ahí no había mucho interés".

Puntualizó que en épocas recientes se descubre el potencial hidrológico e hidroeléctrico "y se empieza a explotar toda la barranca de Huentitán".

Mencionó que la barranca pudiera ser "como lo fue en la antigüedad, una vía de comunicación muy importante para una muy amplia zona del estado, de comunicación incluso con otras entidades".

Indicó que en la zona cercana a la barranca han habido diversos proyectos, "en los años 80 se pretendió crear una especie de zona de amortiguamiento, es decir, que la ciudad ya no pasara del periférico para evitar un mayor daño a la barranca".

Destacó la flora y fauna de la barranca, "incluso llego a haber venado, algunas especies de cabras, y una población entomológica muy importante".

Afirmó que la barranca resulta atractiva para sus visitantes por su "espectacular vista, por sus características, por sus vestigios que los hacen sentir trasportados en el tiempo, etcetera".

Apuntó que se podrían generar otras actividades complementarias que sean respetuosas de la naturaleza y el entorno en la barranca, como por ejemplo, "organizar excursiones escolares y concientizar sobre el cuidado del medio ambiente, hacer trabajos voluntarios con jóvenes para limpieza y rescate de algunas partes de la barranca que necesitan ser atendidas, etcétera".

Precisó que la barraca de Huentitán "se genera a partir de una cuenca hidrológica, a partir de escurrimientos y a partir de un río, por lo que es obligación de todos voltear a ver a la barranca para sanear ese río, ya que es lo que le da vida".

La barranca de Huentitán se localiza al norte de Guadalajara y entre los límites de los municipios de Tonalá, Zapotlanejo, Ixtlahuacán del Río y Zapopan en la zona metropolitana de Guadalajara.

Mide aproximadamente mil 136 hectáreas y tiene una profundidad promedio de 600 metros de diferencia.

La barranca se vio envuelta en diversos sucesos de gran interés en la historia de Guadalajara, desde el siglo XIX en tiempos de la conquista española, se produjeron combates entre los indios de Huentitán y los españoles; y fue lugar de batallas durante la Revolución Mexicana y la rebelión cristera.

La barranca de Huentitán es considerada corredor biogeográfico ya que alberga cuatro tipos de vegetación: bosque tropical caducifolio, bosque de galería, vegetación rupícola y vegetación secundaria, también existen en la zona varias especies endémicas de flora y fauna.

Además, es frecuentada por investigadores nacionales e internacionales ya que alberga una gran diversidad biológica debido a su ubicación geográfica.

El 5 de junio de 1997 fue declarada Área natural protegida, bajo la categoría de Zona Sujeta a Conservación Ecológica, en toda el área perteneciente a Guadalajara, ya que es en esta área donde se encuentra su tramo más urbanizado.

Es justo en esta zona donde se encuentran diversas áreas urbanas las cuales albergan el campus del Centro de Arte Arquitectura y Diseño de la UdeG, el Zoológico Guadalajara, el planetario metropolitano y varios conjuntos residenciales.

Así como infraestructura para el fomento de las actividades recreativas, deportivas y educativas en una área que comprende canchas de futbol, basquetbol, tenis, frontón, espacios para día de campo, pista para correr, un parque recreativo, el mirador y un auditorio al aire libre.

En dicha área se pretendía construir el museo Guggenheim para principios de 2008, la Presa de Arcediano y el proyectoPuerta Guadalajara que comprende un centro comercial, un centro de convenciones, hoteles, un museo, nueve torres residenciales y dos más de oficinas.