Reúnen en Bremen todos los retratos de la última musa de Picasso

La Galería de Arte Kunsthalle, en la ciudad alemana de Bremen, exhibe una muestra que agrupa por primera vez, desde 1954, la serie completa de los retratos que el español Pablo Picasso le dedicó a su última musa, Sylvette David.

Las 30 obras que integran la muestra "Sylvette, Sylvette, Sylvette. Picasso y la modelo" fueron reunidas por el el director del museo de Kunsthalle, Christoph Grunenberg.

"Tras una exposición en 1954 es la primera vez que las obras se muestran juntas", aseveró.

En 1954, cuando sólo tenía 19 años, Sylvette fue plasmada en el lienzo del artista español en el sur de Francia en 30 obras. Sin embargo, hasta ahora sus retratos habían estado dispersos por diversos países europeos, Estados Unidos o Japón.

Hasta el próximo 22 de junio, la galería Kunsthalle exhibirá como parte de la muestra una serie de 146 fotografías y trabajos del artista español (1881-1973).

Las paredes del centro de exposición se pintaron de azul y amarillo para reflejar los colores de la Costa Azul, que sirvió de fondo a los retratos de belleza abstracta y cubista. Retratos en papel, cartón, lienzo, arcilla e incluso esculturas en metal.

La muestra ya fue visitada por la propia Sylvette, hoy llamada Lydia Corbett, de 79 años, que se mostró muy emocionada.

"He esperado 60 años para ver esto", contó la mujer en entrevistas con medios alemanes.

"Estoy tan emocionada y casi conmocionada por tanta belleza. Es una exposición maravillosa", indicó la musa, quien tuvo que pedir en cartas muy personales que se cedieran los retratos para hacer posible esta exposición.

La relación entre Picasso y Sylvette es una historia de admiración y comprensión, que nunca llegó ni al amor ni al sexo.

Corría el año 1954: a sus 73 años, Picasso estaba en un momento de crisis tras ser abandonado por su pareja Françoise Gilot y sus hijos. Entonces descubrió la inspiración en una joven de 19 años a la que retrató durante dos meses casi a diario, en el pueblo de Vallauris, en la Costa Azul francesa.

Este encuentro con el pintor convirtió a la joven en un ídolo de la década de los años 50 y su look fresco, con su pelo rubio recogido en cola de caballo y su flequillo cortado, en un modelo estético.

De acuerdo con el director de la galería Kunsthalle, Sylvette empezó a aparecer en revistas y fotos de los años 50, convertida en ícono de estilo de belleza casi infantil , que incluso quiso imitar la propia Brigitte Bardot y desató una especie de fiebre del flequillo.

Bardot se tiñó de rubia y se cortó el pelo de esa manera para intentar ser retratada por Picasso, pero no lo consiguió.

Pero ese encuentro entre el artista y Sylvette fue mucho más: este encuentro le abrió los ojos a la joven sobre aquello a lo que quería dedicarse en el futuro y también se convirtió en artista.

"Era una joven tímida y muy soñadora, quizá por eso Picasso me encontró especial. Le gustaba y me dio confianza en mi misma y me animó a hacer arte, porque era lo que a él más feliz le hacía en la vida", contó.

Por supuesto que Picasso intentó acostarse con ella, confesó la mujer recientemente en una entrevista. Pero ella no quiso y tampoco recibió nunca dinero, para así no tener que ceder a sus peticiones si alguna vez quería retratarla desnuda. Sin embargo, él le regaló un cuadro que ella después vendió.

Sylvette recuerda a Picasso como un hombre de 73 años con buena presencia, afeitado, moreno y de penetrantes ojos negros, que siempre iba perfumado.

Tras el encuentro de 1954, Picasso y Sylvette volvieron a verse sólo una vez más, 11 años después, cuando Sylvette lo visitó para presentarle a su hija de dos años.