INAH avanza trabajos en zona arqueológica de Chiapa de Corzo

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha avanzado de manera sustantiva en los trabajos de investigación y exploración de la zona arqueológica de Chiapa de Corzo, lo que ha permitido consolidar el sitio en la ruta del turismo.

El director del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo, del Centro INAH-Chiapas, Adán Pacheco Benítez, dijo que Chiapa de Corzo fue un antiguo centro ceremonial y administrativo que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico, ubicado tan sólo a dos kilómetros del río Grijalva.

Recordó que la zona arqueológica de Chiapa de Corzo fue abierta el 8 de diciembre de 2013 y se convierte así en uno de los pocos lugares prehispánicos de la cultura zoque habilitados para la visita pública en el país.

Se trata, dijo, de un antiguo centro ceremonial y administrativo, cuyo origen se remonta a casi tres mil 500 años, que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico.

Detalló que en este lugar el visitante podrá apreciar tres edificios principales construidos durante el apogeo del sitio, denominados Estructura 1 o El Palacio, Estructura 5 y Estructura 7 (en proceso de excavación y consolidación), donde residieron los gobernantes zoques de este antiguo centro rector.

Mencionó que otro edificio que puede ser visitado es el 32, que se localiza en el desvió a la carretera panamericana Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de las Casas.

En entrevista, Pacheco Benítez explicó que son los ejemplos más representativos donde se desarrollaban las actividades rituales y administrativas durante las últimas etapas constructivas, hacia 900 después de Cristo.

Se estima que por esas fechas llegó a tener alrededor de 70 mil habitantes, quienes vivían en los alrededores, precisó.

Esta antigua ciudad, detalló, fue fundada hacia el año 1400 antes de Cristo, y a partir de entonces tuvo una ocupación y crecimiento constantes.

En distintos momentos Chiapa de Corzo sostuvo contacto con las culturas olmeca y maya. Particularmente mantuvo una fuerte relación con grupos olmecas, alrededor de los años 850 y 450 antes de Cristo, debido a su cercanía con centros como San Lorenzo, La Venta e Izapa.

Posteriormente, se dio el vínculo con los mayas, a partir del año 400 antes de Cristo, como lo revelan los hallazgos de material cerámico que se encontró durante las excavaciones.

Esta relación fue también estrecha, al grado de que los zoques adoptaron la llamada alfarería maya sierra rojo, que la adoptaron y comenzaron a manufacturar localmente, abundó.

El arqueólogo, adscrito al Centro INAH-Chiapas, comentó que culturalmente este lugar fue el paso obligado de las mercancías que se transportaban entre el Golfo y el Pacífico.