Canadá y EUA llaman a fortalecer integración en América del Norte

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama y el primer ministro de Canadá llamaron a representantes del sector académico, de la sociedad civil y sus comitivas a ser partícipes del intercambio entre los países de América del Norte para mantener su competitividad.

Luego de un encuentro con representantes de esos sectores en el marco de la Cumbre de Líderes de América del Norte, en sendos mensajes coincidieron en que hace falta involucrar a la sociedad en este esfuerzo de competitividad.

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, aseguró que a pesar de la mejoría en los mercados, la recesión económica, la incertidumbre comercial y la inseguridad siguen presentes y por ello los países de América del Norte deben trabajar intensamente para mantener su alta competitividad.

A su vez el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció que los gobiernos, por sí solos, no pueden resolverlo todo sino que necesitan de los empresarios, las sociedades y el intenso intercambio que mantienen los tres pueblos.

Al respecto Stephen Harper recordó que en su momento el Tratado de Libre Comercio de América del Norte abrió grandes oportunidades a los tres países por la integración de las cadenas de valor. Ejemplo de ello, dijo, es que la producción industrial de Canadá tiene 25 por ciento de integración estadounidense.

Pero lo verdaderamente importante es pasar de la etapa de ver cómo intercambiar mercancías a traducirlo en ventajas para la gente común y en eso deben trabajar juntos los tres países porque, insistió, aún hay obstáculos para el progreso en el mundo que se deben superar como región.

En su momento el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no resistió la tentación de iniciar su discurso con una broma: "quiero agradecerle por la hospitalidad, a pesar de que no ha habido tiempo para muchas cosas".

Por ejemplo, dijo, "no he podido probar el legendario chorizo de Toluca, espero que la próxima vez pueda saborearlo", con lo que arrancó risas.

Pero ya en la parte formal de su discurso recordó que los gobiernos, por sí solos, no pueden hacer todo en materia de competitividad. "Ustedes nos tienen que prestar sus voces", señaló.

La relación, señaló, va más allá de lo económico, de la relación comercial, de intercambiar cosas. "Lo importante es la gente común y cuando las personas comprendan lo que significa para ellos la competitividad en creación de empleos y oportunidades de estudio para los jóvenes de los tres países llegaremos a otros niveles".

Destacó que la relación es mucho más intensa que la comercial o política, y ejemplificó que algunos de sus mejores amigos y aliados políticos son hijos de mexicanos, mientras que uno de sus cuñados es canadiense, lo que refleja el intenso intercambio entre las tres sociedades.

Incluso destacó que con una gran franja fronteriza entre los tres países, una de las más grandes del mundo, "interactuamos en paz; ese es un regalo precioso que debemos aprovechar", destacó.

Insistió, además, en que se trata de un trabajo que los políticos no pueden hacer solos y volvió a pedir el apoyo de la sociedad civil.

Luego de estos mensajes de los mandatarios, el presidente Enrique Peña Nieto fue el primero en hablar.

Un pequeño grupo de manifestantes, quienes respaldaban a los ex braceros, llegó hasta la esquina de Ignacio Allende y José María Morelos, a cuatro o cinco calles de donde ocurre la cumbre, para demandar el pago de salarios que estos mexicanos devengaron hace varias décadas trabajando en Estados Unidos.